RUBÉN GARCÍA A CORUÑA
-¿Un problema menos?
-Germán Lago (director de Seguridad Ciudadana) habló con los hosteleros a instancia mía. Hay que destacar el diálogo fluido entre el Ayuntamiento y el sector, es importante en la situación que tenemos con la ley antitabaco. Habrá más terrazas e intentamos disminuir la burocracia y agilizar los trámites para obtener licencias de ocupación de la vía pública. También se modificará la ordenanza municipal para estos elementos, como barriles o ceniceros, pero lo más importante es el tema burocrático, para evitar avalanchas individuales.
-El Gobierno municipal necesitará de la colaboración de los hosteleros.
-La asociación de hosteleros hace una primera selección, depura la lista por si a alguien le falta algún documento, como licencia de actividad o seguro de responsabilidad, y después nos la manda. Mucho más fácil y más rápido.
-En solo una reunión han llegado a acuerdo. ¿Tampoco parecía tan difícil?
-Por supuesto. La cuestión es hablarlo. Eso sí, nosotros haremos que se respete la ley, las aceras no tienen que estar totalmente invadidas por mesas y sillas. Será un trabajo adicional para la policía. Tampoco vamos a permitir que se traslade a la calle el ruido del interior de bares y cafeterías, habrá que cumplir los horarios y ser estrictos.
-En las últimas semanas se ve más gente en las terrazas que en inviernos pasados. ¿Cómo evitarán desde su departamento que esta situación no perjudique durante las noches el descanso del resto de vecinos?
-Estaremos pendientes de las mediciones, es una situación muy complicada de ejecutar. El derecho a tener terrazas y el derecho a fumar en la calle existen. Tendremos que compaginar todas las cuestiones. Será un trabajo más para la Policía Local.
-En realidad, el cambio en la ordenanza municipal ayudará a legalizar la situación actual, pues cada vez hay en las terrazas de las cafeterías más barriles y ceniceros para los fumadores.
-Ahora estaban en una situación un tanto irregular en la ciudad. Para las cafeterías no estaba previsto este tipo de mobiliario.
-¿No cree que fumar se convierte en casi un sacrificio durante estos meses en A Coruña?
-Exactamente, yo paso por la calle y en estos días de tanto frío dices: ¡Esta gente tiene un humor...! Lo ves en A Coruña, pero la semana pasada viajé hasta Ávila y estaba nevada la ciudad y, a la caída de la tarde, había gente abrigadísima con bufandas y sentada en sillas a uno o dos grados.
-¿Usted fuma?
-No, hace 16 años que lo dejé.
-¿Y está de acuerdo con la ley antitabaco?
-Proteger la salud es muy positivo. Una de las razones que me llevó a dejar de fumar fue que un amigo médico me enseñó un pulmón afectado por el tabaco.
-¿No tenía buena pinta?
-No, la verdad es que no tenía buena pinta. La ley es positiva. Estamos en una sociedad de bienestar y lo mismo que tenemos normas de tráfico pues hay que establecer la prohibición de fumar en lugares públicos. En su casa, uno puede hacer lo que quiera, pero no en un espacio público; entiendo que la ley es necesaria. Hace tiempo que los italianos aprobaron este tema, y mire que es un país anárquico y que son poco disciplinados, y curiosamente el tema del tabaco lo llevan a rajatabla. Esta ley es un sentimiento a favor de la salud. Nos iremos habituando todos.