JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ A CORUÑA
La inauguración esta semana de la estación depuradora de aguas residuales de Bens sirve de punto de partida para un debate sobre la gestión de estas instalaciones por parte de los cinco ayuntamientos a los que dará servicio. Representantes de la empresa de aguas coruñesa, del Ayuntamiento de Culleredo y de la Xunta exponen en estas páginas sus opiniones sobre la cuestión.
J. Castiñeira: Poner en marcha la depuradora significa cumplir con las exigencias que se nos hacían desde Europa, no solamente por los vertidos que se realizaban, sino también por la adecuación a las normativas sobre aguas de baño y moluscos. Para nosotros también es muy importante la construcción del nuevo emisario submarino, ya que estábamos totalmente en precario porque el anterior estaba roto y ahora tenemos una instalación puntera. Todo lo que venga ahora por la complejidad de la puesta en marcha de la depuradora y sus costes habrá que afrontarlo porque no queda más remedio y, además, porque todos queríamos esta planta.
F. Menéndez: El primer efecto claro de la depuradora va a ser la calidad del agua, porque no vale recoger las aguas residuales y echarlas por la puerta de atrás con un tratamiento que en su momento se consideró suficiente pero que con el paso del tiempo se vio que era muy vulnerable e ineficaz. Habría que pensar qué no ha supuesto esta obra para los ciudadanos del área metropolitana, porque su coste ronda los 150 millones de euros y fueron pagados en un 85% por la Unión Europea y en un 15% por la comunidad autónoma, por lo que la subvención a fondo perdido concedida por cada habitante es muy elevada. Todos estamos muy satisfechos del nivel tecnológico de la planta y lo que toca ahora es ponerla en marcha.
J. Castiñeira: Hemos dicho muchas veces que nos han regalado esta planta y si no hubiera sido así, con un rendimiento al 100%, necesitaríamos más de 20 años de funcionamiento para asumir el mero coste de construirla, por lo que empezaría a valorar los 150 millones de euros que no hemos tenido que abonar.
E. Varela: Coincido en que es la obra más importante de la comarca, ya que triplica la inversión prevista en el aeropuerto, a la que se le da mucho más énfasis, mientras que como ésta es para los residuos orgánicos, no se la valora. Para mí, lo más importante es que por fin el área metropolitana nos hemos puesto de acuerdo con A Coruña, ya que no lo habíamos conseguido nunca. Es la primera vez que tenemos un germen de área metropolitana mediante un servicio con una gestión común.
F. Menéndez: La depuradora de Guillarei, en Tui, fue la primera de interés general del Estado que se terminó en Galicia y llegó a estar años terminada y sin funcionar por el miedo de los ayuntamientos a asumir su explotación, por lo que la Xunta decidió ponerla en marcha y luego crear un consorcio en el que se integran los municipios. Esta experiencia se tiene que extender y no sólo para el saneamiento de agua, sino también para el abastecimiento, porque las áreas metropolitanas gallegas tienen un servicio de agua que se está vendiendo a otros municipios, cuando lo lógico es que haya una gestión mancomunada al menos de lo que llamamos abastecimiento en alta, es decir, la llegada hasta el límite de cada ayuntamiento.
J. Castiñeira: En un principio, la Xunta pensó en gestionar todas las plantas y después se cambió ese criterio, lo que para mí fue un acierto. Cuando se empezó a negociar la fórmula de explotación con la Xunta y la Confederación Hidrográfica del Miño-Sil, desde el primer momento hubo contactos con los cuatro ayuntamientos limítrofes sobre la gestión de la planta. Los avances se comunicaron a la Xunta, que también quería que todos los ayuntamientos estuviesen involucrados y desde un primer momento todos estuvieron de acuerdo en que se cogestionase, gracias a lo cual no hubo ningún problema. Creo que por primera vez vamos todos de la mano y que esto va a dar sus frutos no sólo para la depuración de aguas, sino que puede ser la fórmula que abra caminos que han estado cerrados hasta ahora.
E. Varela: Estoy de acuerdo, pero creo que la Xunta no se va a desembarazar de nosotros porque vamos a tener que contar con ella, ya que para que la planta funcione de forma correcta hay que hacer obras en las redes de saneamiento, tanto de A Coruña como de los otros ayuntamientos, para evitar las intromisiones de aguas pluviales.
F. Menéndez: Si sólo fueran las pluviales... porque las aguas de infiltración son otro problema, ya que hay incluso cursos de agua metidos en los colectores.
E. Varela: Por eso vamos a necesitar la ayuda de la Xunta para hacer un estudio serio de la red y habrá que seguir haciendo inversiones, porque se podría llegar a bombear el doble de agua de lo previsto y eso haría insostenible la planta, que está calculada para 400.000 habitantes pero que podría llegar a trabajar como si hubiera 600.000.
J. Castiñeira: Eso puede llegar a hacer inviable la planta, ya que en una época puntera en lluvias si se colapsa el tratamiento biológico de la planta se puede paralizar todo su funcionamiento. Va a haber que empezar a hacer de esas obras que yo llamo ocultas porque nadie las ve, ya que se hacen bajo tierra y parece que no se ha invertido. La idea de la empresa metropolitana abarca también la inspección de la red de saneamiento en todos los ayuntamientos y que todos tengamos todos la misma ordenanza municipal en esta materia.
F. Menéndez: El plan de saneamiento local de la ría de O Burgo, que presentaremos en los próximos meses, pretende levantar todas las redes que desembocan allí y estudiar la contaminación cuando llueve y cuando no para luego combinarlo con un modelo de calidad del agua de la ría y ver cuáles son las posibles soluciones. Cuando no llueve, la depuración de esta ría está solucionada porque los vertidos son accidentales, pero el problema es cuando llueve porque la carga contaminante puede diluirse y ser vertida porque los bombeos no tienen la capacidad suficiente.
J. Castiñeira: El plazo que nos hemos dado para el funcionamiento total de la planta es de un año y pienso que se agotará porque es una instalación compleja y porque es una obra que se nos entrega pero que no está puesta en marcha, para lo que contamos con la colaboración de la Confederación Hidrográfica. Cada día estamos avanzando más y cada día se notará más su funcionamiento.
F. Menéndez: El arranque de Guillarei también fue complejo y yo creo que los dos siguientes retos metropolitanos van a ser en las dos márgenes de la ría de Ferrol, que también tendrán que ser consorciadas entre los ayuntamientos con rapidez, ya que esa depuradora está terminada a finales de este año o comienzos del próximo.
E. Varela: Habrá que esperar a que pasen las elecciones municipales para determinar el coste de la gestión de la planta para los ciudadanos. En el área metropolitana creemos que va a haber polémica con la tarificación y somos partidarios de que sea por habitante, de forma parecida a lo que ha hecho la Xunta con la ley de Aguas, con un consumo aproximado de 250 litros por persona al día. Si todos somos tratados igual no va a haber ningún problema, pero lo que no se entendería es que hubiera distintos costes, como pasa hoy con el abastecimiento del agua, sobre lo que habrá que llegar a un acuerdo.
J. Castiñeira: Aunque la gente no es consciente de ello, hay que recordar que el tratamiento de aguas se lleva pagando desde hace 25 años en el área metropolitana, ya que los cinco ayuntamientos no empezaron a verter ahora en Bens. Es indudable que la depuradora va a tener un coste de funcionamiento y cada ayuntamiento repercutirá a sus ciudadanos el que le corresponda de la forma que quiera, como una tasa o un precio público. En nuestro caso, hemos dicho que en 2011 vamos a asumir el coste de la puesta en marcha con nuestros propios recursos, sin que a los coruñeses les cueste un duro. Dentro de un año sabremos lo que va a costar exactamente, porque ahora es un servicio nuevo, del mismo modo que pasó cuando se construyó la planta de A Telva, que se puso en marcha sin saber su coste porque era necesario suministrar agua a los ciudadanos.
F. Menéndez: En Guillarei el arranque de la planta lo asumió por completo la Xunta, ya que algunos ayuntamientos estaban más atrasados en la gestión del agua y todavía no estaban terminadas las redes de colectores. Esperamos que a finales de año se pueda repercutir el coste de la gestión a los ciudadanos y entiendo que no habrá problemas porque en muchos ayuntamientos se está cobrando un servicio de depuración. La polémica que se está generando con la ley de Aguas está haciendo un flaco favor a los gestores de aguas porque está creando una alarma injustificada entre la población, ya que no hay más que comparar lo que cuesta el agua y lo que cuesta el teléfono móvil para ver dónde está cada cosa.
E. Varela: El coste del abastecimiento de agua es muy barato en Galicia porque es de 60 céntimos el metro cúbico, cuando en España es de 1 euro. Nosotros calculamos que ahora se va a duplicar el coste del servicio, ya que el saneamiento costará otros 60 o 65 céntimos. Como los ayuntamientos no pueden subvencionar ese coste, van a tener que hacer una labor pedagógica muy importante, ya que además se sumará una tasa de la comunidad autónoma.
F. Menéndez: A mí esa cantidad me parece una barbaridad, pero el tiempo lo dirá. El canon de la Xunta pretende pagar obras a partir de lo que aporten los usuarios, de forma que en el recibo se integre todo lo que se hace, aunque puede haber subvenciones de la Unión Europea. Lo que calculamos que se incremente el recibo mensual para una familia de tres miembros está en torno a 90 céntimos, por lo que no es para tenerle miedo. La pregunta que tenemos que hacernos es qué Galicia queremos, porque hoy mismo he visto fotos de depuradoras abandonadas porque no se pusieron en marcha.
J. Castiñeira: Por los cálculos que hemos hecho, quiero ser mucho más optimista que Edmundo en cuanto a los costes de gestión de la planta, incluso hasta un 50% más optimista, ya que creemos que en ningún caso va a duplicar el coste del recibo, aunque hay muchas variables que deben aplicarse y no es tan fácil decir un precio.
E. Varela: Nosotros tenemos un coste de 30 céntimos por metro cúbico de agua y creo que por la depuración serán 35 céntimos, por lo que el coste se duplicará.
J. Castiñeira: Pero estás hablando el coste de abastecimiento de agua en alta, que hay que diferenciar del que se aplica al ciudadano y que no se duplicará.
E. Varela: La experiencia que tenemos en el Consorcio das Mariñas clave porque todos los ciudadanos tienen el mismo precio por los servicios aunque en algunos municipios sean deficitarios y creo que desde el punto de vista técnico ésta va a ser la solución.
J. Castiñeira: En la nueva empresa que vamos a crear habrá una comisión técnica para aplicar la misma tasa a todos los ciudadanos. No hemos pensado en el Consorcio das Mariñas porque sólo entrarán cuatro de sus ayuntamientos, aunque otra cosa es que entren en la empresa sus depuradoras y acabe siendo la gestora de la depuración en todo el área metropolitana. Hay alcaldes como el de Sada interesados en esto, pero lo que toca ahora es poner en marcha Bens.
F. Menéndez: Puede ser una fórmula adecuada porque se crean sinergias, ahorros de costes y mayor capacidad técnica. No tiene por qué repercutir en el coste, pero sí en la calidad del servicio.
E. Varela: Los tiempos han cambiado, porque hoy A Coruña tiene 400 kilómetros de saneamiento y el área metropolitana 2.000, por lo que hay que tener una sensibilidad distinta. Los ciudadanos necesitan de la inteligencia de los políticos y que se avance en la gestión de acuerdo con la experiencia que tenemos en el Consorcio.
J. Castiñeira: Quiero destacar que en este caso se ha optado por la gestión a través de una empresa pública cuando en el resto de los ayuntamientos esta labor se hace a través de empresas privadas, precisamente en un momento en que hay un movimiento en contra las empresas públicas.
F. Menéndez: La planta puede tener una gran función pedagógica porque sólo hay que estar allí para ver lo que supone y ser consciente del impacto que suponemos sobre el medio ambiente.
E. Varela: Estas instalaciones hay que vendérselas a los ciudadanos, porque cuando la gente sea consciente de su función se concienciará del valor que tienen.
J. Castiñeira: La mayor labor pedagógica de la planta va a ser ver cómo llega el agua y después ver cómo sale.