JOSÉ MANUEL GUTIÉRREZ | A CORUÑA
Más de la mitad de los centros públicos de Educación Primaria de la ciudad soportan una demanda de plazas para el próximo curso superior a la oferta realizada, lo que obligará a las familias que sean rechazadas durante el proceso de selección a optar por otro colegio.
Los datos recogidos en un estudio realizado por el sindicato CIG-Ensino reflejan la existencia de un déficit de 59 plazas para alumnos de 3 años en el conjunto de la ciudad con respecto a la primera opción de centro escogida por los padres, aunque la demanda es muy dispar entre unos y otros, ya que el Eusebio da Guarda recibió 50 solicitudes por encima de su capacidad, mientras que el San Pedro de Visma no consiguió cubrir 29 de sus 50 plazas.
La CIG destaca que hasta el mes de julio no será posible saber en qué colegio estudiará cada niño, ya que la legislación obliga a reservar 3 plazas por aula para niños con necesidades educativas especiales y hasta el 30 de junio no concluye el plazo para la realización de las matrículas. El sindicato nacionalista reclama a la Xunta que garantice a todas las familias el derecho a que sus hijos estudien en un centro público mediante la dotación de plazas en los barrios en los que cada año se produce una gran demanda, frente a la oferta de la Consellería de Educación, que califica de "raquítica".
Al margen de la distribución de la población en cada uno de los barrios de la ciudad y el volumen de niños existente en ellos, uno de los factores que más inciden en la demanda es la proximidad de los colegios a zonas con una intensa actividad comercial y empresarial. Eso explica que el Eusebio da Guarda, radicado en un barrio donde la población escolar tiende a disminuir, deba hacer frente cada año a una elevada demanda de plazas, puesto que son muchas las personas que trabajan en ese entorno que solicitan un puesto para sus hijos en ese centro.
Esa situación se repite en el San Francisco Javier, que se halla a pocos metros de la zona comercial de Cuatro Caminos, y en el Wenceslao Fernández Flórez, también próximo a ese enclave, así como en el colegio Labaca, situado en Juan Flórez. Frente a estos centros, los de San Pedro de Visma, Sagrada Familia y Emilia Pardo Bazán son los que más plazas dejan sin cubrir en la fase de solicitud, pese a encontrarse en barrios con una alta densidad de población.
El progresivo envejecimiento de los habitantes de estas zonas y la consiguiente reducción del número de niños es una de las razones que justifican esa caída de la demanda, que sorprende especialmente en el tercero de esos colegios, situado en Os Rosales, ya que en los últimos años soportó un gran número de peticiones que motivó la exigencia de un nuevo centro, aunque finalmente la Xunta se decantó por la ampliación de las instalaciones del existente.
En el área metropolitana, Culleredo es el municipio que presenta mayores problemas, ya que el centro Ría do Burgo recibió 23 solicitudes por encima de su capacidad, mientras que en el Isaac Díaz Pardo fueron 15. Por contra, los otros dos colegios del municipio suman 29 plazas que quedaron sin cubrir en esta fase inicial del proceso. Carballo es otra localidad con dificultades, ya que los colegios del núcleo urbano registran un déficit de 31 plazas con respecto a la demanda, lo que supone el 15% de las solicitudes presentadas.