PABLO LÓPEZ | A CORUÑA
La Policía Nacional detuvo ayer a un vecino del barrio de Monte Alto como supuesto autor del asesinato de los dos hijos gemelos de diez años de su pareja sentimental. Los agentes se desplazaron a la vivienda donde ocurrieron los hechos, ubicada en el tercer piso del número 13 de la calle Andrés Antelo, en Monte Alto, después de que la Policía Local, cuyos agentes también acudieron a la zona, recibiera, alrededor de las 16.08 horas, una llamada en la que el presunto autor confesaba el crimen.
Fuentes de la investigación han informado de que el suceso ocurrió cuando la madre de los pequeños, que según comentaron algunos vecinos de la zona tiene otro hijo de 18 años, se encontraba fuera del domicilio por estar trabajando. Las mismas fuentes explicaron que los indicios apuntan a que el padrastro de los niños fallecidos los golpeó hasta la muerte con una barra de una estantería.
A pesar de haberse mostrado en su llamada como autor de los hechos, el supuesto asesino de los menores no estaba nervioso cuando los agentes hicieron acto de presencia en la vivienda. El sospechoso, que volvió a reconocer la autoría del crimen, sí advirtió a los policías que estaba a tratamiento psiquiátrico. Los agentes hallaron en la casa un bote de pastillas para el tratamiento de enfermedades mentales.
Los cuerpos de los pequeños. llamados Adrián y Alejandro, aparecieron en distintas estancias de la casa, pues uno fue hallado en la cocina y otro en uno de los dormitorios. Los cadáveres permanecieron en el inmueble hasta las 21.30 horas, momento en el que fueron sacados del edificio e introducidos en el vehículo de Servisa en el que fueron trasladados después de que los forenses analizaran el estado en el que se encontraban.
Horas antes de que los cadáveres abandonaran la zona, los agentes policiales sacaron del edificio a una persona relacionada con los hechos cuya identidad, a pesar de que los vecinos lo señalaron como el supuesto asesino, no fue posible confirmar debido a que abandonó el lugar totalmente tapada con una manta y rodeada por los escudos de los agentes policiales.
Los policías que realizaron la inspección ocular de la escena del crimen descubrieron un mueble que estaba desmontado y del que, según las primeras hipótesis, obtuvo el arrestado la barra con la que golpeó a los menores hasta matarlos.
La madre de los pequeños y la abuela materna recibieron la noticia poco después de que el supuesto autor de los hechos realizara la llamada. Un equipo del 061 especializado en atender este tipo de situaciones se desplazó a la casa de la abuela, ubicada en la calle Pérez Quevedo del barrio de Monte Alto, y al lugar en el que la madre estaba trabajando para relatarles los hechos. La vivienda en la que residía la abuela es la misma en la que tanto la madre como los gemelos asesinados habían vivido hasta que la mujer inició su relación con el detenido.
Los agentes de la Policía Científica acudieron a la zona para recoger pruebas y sacaron del lugar del crimen más de una decena de cajas repletas de indicios susceptibles de servir como pruebas y de ayudar a esclarecer el modo en que ocurrieron los hechos. Dos de los policías que participaron en la investigación inspeccionaron también los contenedores de basura cercanos al edificio en busca de objetos relacionados con los hechos.
El 061, que también hizo acto de presencia, solicitó la asistencia de dos psicólogos. Fueron dos las profesionales que llegaron a la calle Andrés Antelo en respuesta a esta solicitud y dialogaron con un hombre y con una mujer cuya identidad no ha trascendido y que abandonaron la calle Andrés Antelo en una ambulancia medicalizada del 061.
El supuesto asesino y su pareja, que mantenían una relación sentimental desde hace un año, no eran demasiado conocidos en el barrio, pues llevaban poco tiempo residiendo en la vivienda de la calle Andrés Antelo. Entre los residentes que acudieron a la zona y que contemplaron los trabajos de los agentes policiales sí hubo algunos que mencionaron que María del Mar, que así se llama la mujer, tiene 35 años y trabaja como ayudante de cocina en el restaurante O Bebedeiro de la calle Ángel Rebollo, un establecimiento que ayer, horas después de que ocurriera el suceso, estaba cerrado.
También ha quedado confirmado, debido al testimonio de algunos de los vecinos del barrio, que los gemelos asesinados tenían un hermano de 18 años. Algunos de los amigos de este tercer hermano se encontraban entre los vecinos que, durante horas, permanecieron ante el espacio acordonado por la policía para intentar descubrir los detalles sobre lo que había ocurrido.
La Policía Nacional ha emitido un escueto comunicado en el que se limita a informar de la muerte de los dos pequeños, sin aportar detalle alguno sobre los hechos. Sí incide el cuerpo, sin embargo, en aclarar que estos hechos no pueden clasificarse como violencia de género, pues la ley sobre este tipo de delitos establece que solo son clasificables como tales aquellos sucesos en los que existe una situación de violencia del hombre ejercida contra la mujer y aprovechando una situación de superioridad o de control sobre ella.
Al margen de esta aclaración sobre la consideración de los hechos, la Policía Nacional se abstuvo de facilitar más información debido, fundamentalmente, a que se ha declarado el secreto de sumario. La juez que instruye el caso permaneció durante horas dentro del inmueble y en compañía de los agentes que participaron en la inspección ocular de la escena del crimen.
Los cuerpos de los pequeños, que fueron sometidos a una primera inspección en el lugar de los hechos, serán examinados de nuevo en las autopsias, que, según ha podido saber este diario, se realizarán durante la jornada de hoy.
El Ayuntamiento tampoco ha suministrado dato alguno sobre los hechos, aunque el alcalde Carlos Negreira manifestó su pesar por un suceso que ha calificado como "horroroso". El regidor ha ofrecido su apoyo a la familia de los pequeños. "La verdad es que es un suceso horroroso que todos los coruñeses lamentamos. En lo que podamos vamos a intentar apoyar a la familia", declaró el alcalde tras conocer los hechos.
A las declaraciones del alcalde se ha sumado la portavoz del grupo municipal del PSOE, Mar Barcón, que también ha manifestado sus condolencias a la familia y ha condenado el crimen.