Viñetas desde o Atlántico 2015

Celdas franquistas y republicanas

Sento Llobell presenta en cómic las experiencias del médico Pablo Uriel, primer presidente del Ateneo Cultural, durante la Guerra Civil y la sangrienta batalla de Belchite

15.08.2015 | 13:50
El ilustrador Sento Llobell, durante una firma de su obra en la feria del cómic.

Entre 1940 y 1980, el ya fallecido médico soriano Pablo Uriel fue un personaje conocido y respetado en A Coruña. Adquirió renombre por su labor médica, publicó estudios sobre los efectos de las radiaciones y de la tuberculosis y fue el primer presidente del Ateneo Cultural coruñés. Pero durante mucho tiempo guardó silencio sobre lo que había visto en la Guerra Civil, en la que se vio inmerso con apenas 22 años y en la que pasó por las cárceles de los dos bandos.

Su yerno Sento Llobell, que está realizando actualmente una trilogía en cómic sobre las vivencias de Uriel durante la guerra, cuenta el médico que no empezó a escribir sus memorias sobre el conflicto hasta 1964, para contar "en base a qué burradas y animaladas se habían conseguido los 25 años de paz de Franco".

El primer tomo de Llobell, publicado en 2013 y titulado Un médico novato, cuenta cómo fue detenido por los alzados en el 36 y metido en una celda con 17 prisioneros. Cada día, excepto los domingos, sacaban a uno para fusilarlo. Uriel fue uno de los dos supervivientes, pero su hermano murió a manos de los franquistas. En el segundo, Atrapado en Belchite, que se presenta estos días en la feria del cómic, relata cómo Uriel se convirtió en médico de las tropas nacionales, y vivió el sangriento asalto a esta localidad zaragozana por las fuerzas republicanas, en el que se cortaron los suministros de agua y comida al pueblo y la aviación bombardeó a la población civil. Murieron 5.000 personas en 14 días, los defensores fueron masacrados, y Uriel "es el único oficial que sale vivo del asedio ", narra Llobell, pues a los que no murieron peleando los fusilaron. Pasaría el resto de la guerra en la prisión republicana de Puig, en Valencia.

Con sus obras sobre la Guerra Civil, Llobell recupera una época que es "nuestra épica" en la que entre el horror se encuentra "mucho heroísmo", y que es un "tema pendiente de aclarar". Algo que achaca a las décadas de "silencio" y represión con Franco y a una "injustísima ley de amnistía general de Fraga".

El cómic se planteó en un primer momento en blanco y negro, puesto que sus autores no querían "hacer un Tintín" y colorear toda la obra le daba "demasiado tono de cómic en el sentido peyorativo, de cosa infantil". Finalmente, y ante las "presiones" de las editoriales, optaron por dar un toque de color minimalista más cercano a las fotografías y películas de la época. Los colores los introduce su mujer, Elena Uriel, hija del doctor.

¿Por qué sirvió Uriel a la causa que había fusilado a su hermano? "Ve que es el único hombre que queda en la casa, en la que hay cinco mujeres, y padre viejo, un hermano en la cárcel y otro fusilado" y temía por su familia, explica Llobell, que no niega que la de la República le parece una guerra "justa, en tanto que defiende un orden constitucional". En la guerra de España, aclara, ganó "la extrema derecha, Franco, que era tan canalla como Hitler y Mussolini" y perdió, además de la izquierda, la "derecha moderada".

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