La mayoría de los comercios de las zonas turísticas desaprovecha la libertad de horarios

Los empresarios admiten que no les compensa abrir más tiempo porque el turismo repercute poco en sus negocios - Solo tiendas de la Ciudad Vieja y María Pita cerraron más tarde y trabajaron en festivos

02.09.2015 | 14:25
Clientes en un comercio de la calle Real este verano.

Claves

  • Delimitación. Hay tres zonas declaradas por el Concello —y ratificadas por la Xunta— de gran afluencia turística: la monumental, con O Parrote, la Marina y Ciudad Vieja, así como la Torre de Hércules, san Antón y la casa Picasso, que está en Payo Gómez; la centro, con concentración hotelera, hostelera, comercial y de recepción de cruceristas, la dársena de autobuses, los jardines de Méndez Núñez y las playas de Riazor, Orzán y Matadero; la otra zona es la del estadio de Riazor y el cementerio de San Amaro
  • Fechas. Los comercios que quieran abrir hasta cuando sus dueños quieran, independientemente de los metros cuadrados que tengan, pueden hacerlo en el periodo de Navidad del 1 de diciembre al 8 de enero; en Carnaval; en Semana Santa, desde el viernes anterior hasta el domingo posterior; y en verano, del 15 de junio al 15 de septiembre
  • Actividad. La mayoría de los comercios de la ciudad estuvieron cerrados en estas épocas del año en domingos y festivos y muy pocos cerraron más allá del horario habitual. Admiten que la demanda fue poca. Sí hubo algunos en el centro que abrieron de forma continua y son los negocios de la Ciudad Vieja y en el entorno de la plaza de María Pita que se acogieron a la opción de la libertad horaria

Los comercios de la zona Obelisco, la plaza de Lugo, Monte Alto, San Amaro y Torre de Hércules y las zonas de las playas urbanas gozan de libertad horaria todo el verano, Semana Santa y Carnaval, tanto los de menos de 300 metros cuadrados como desde este año los que tienen una superficie superior. Pero prácticamente todos mantuvieron sus horarios habituales y cerraron en domingos y festivos. Aseguran que no les compensa abrir más tiempo porque la demanda comercial no crece pese a la afluencia de turistas en la ciudad y en sus zonas. Tan solo las tiendas de la Ciudad Vieja y de alrededor de María Pita reconocen que han sacado más provecho por haber abierto durante más tiempo y haber trabajado en días no laborables en estas épocas del año

La libertad de horarios comerciales de la que se pueden aprovechar todos los locales de menos de 300 metros cuadrados de la ciudad y que desde el pasado 1 de enero también se extiende a los que tienen una superficie mayor en las zonas de afluencia turística durante cuatro épocas del año ha animado a muy pocos propietarios a abrir en domingos o festivos o a aumentar las horas de trabajo en lo que va de 2014. La gran mayoría, pese a poder atender a los clientes más tiempo porque se lo permite una ley autonómica y desde enero también el Estado, abrieron y cerraron de acuerdo con sus horarios de costumbre y descansaron en días no laborables, según confiesan los propios comerciantes.

Las tiendas y negocios de las zonas monumentales de la Torre de Hércules y el cementerio de San Amaro y de la plaza de Lugo y la calle Payo Gómez; las del área céntrica alrededor del Obelisco y del museo de Bellas Artes; y las de la zona de las playas de Riazor, Orzán y Matadero, mantuvieron sus horarios habituales en Carnaval, Semana Santa y desde el 15 de junio, cuando empezó el periodo veraniego de libertad comercial.

Así lo confirman portavoces de asociaciones del sector. "Lo que fue más común en esas fechas fue abrir al mediodía. Solo algún comercio de artículos específicos como souvenirs para turistas abrió en domingo o festivo", matiza Antonio Amor, presidente de la Federación Unión de Comercio Coruñesa y portavoz de la zona Obelisco.

Algunos de estos negocios se localizan en la plaza de María Pita o en sus alrededores, la única zona declarada de gran afluencia turística por parte del Concello dentro del área monumental en la que algunos comercios sí abrieron todos los días y hasta cuando sus dueños quisieron en esos periodos concretos del año, como admite el presidente de la Asociación de Empresarios y Comerciantes de la Ciudad Vieja, Adolfo López.

El resto de propietarios de tiendas comenta que la poca demanda pese a la presencia de turistas, la negativa a ampliar horarios y abrir en festivos de las cadenas con comercios de más de 300 metros cuadrados o la lejanía de algunas zonas del centro de la ciudad influyeron a la hora de hacer uso de la libertad horaria, por eso muchos prefirieron mantener los cierres como siempre.

"Los negocios de toda la vida en Zalaeta, Monte Alto y calle de la Torre siguen con sus horarios, no les afecta el horario libre, que solo siguen los bazares chinos", dice Miguel Ángel Rosende, de la Asociación de Empresarios 15002.

"Si Zara no tira, los demás menos. Zara y sus tiendas cerraron en domingo en la zona de la plaza de Lugo y todas las demás también. Ni siquiera abrió Fnac", cuenta Belén Chaver, presidenta de los comerciantes de Distrito Picasso, que fue muy crítica con el Ayuntamiento porque el anterior Gobierno local excluyó de la zona de libertad horaria la mayoría de los comercios del Ensanche.

"Señalaron como zona turística las playas, pero a efectos de comercio, el entorno de Riazor, Rubine, Alfredo Vicente y hasta Náutica está muy dejado. Por allí no pasan turistas, y menos a comprar", admite Neli Rey, de la Asociación de Comerciantes de Riazor.

Amor cree que a la mayoría de empresarios no le compensa abrir más tiempo para pagar más a empleados o perder descanso y asegura que "la presencia de turistas de paseo o en restaurantes no significa que haya más ventas en el comercio". "Vamos mejorando, pero a cuentagotas", concluye.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 

esquelasfunerarias.es
Enlaces recomendados: Premios Cine