¿Una arteria verde para la ciudad?

Vecinos, técnicos y profesionales analizan la propuesta de reforma del Concello para Alfonso Molina - El impacto acústico o la mejora de los enlaces, algunas de las preocupaciones

18.09.2015 | 14:30

La propuesta municipal para la avenida de Alfonso Molina busca convertir la principal vía de acceso a la ciudad en un espacio donde el verde y el peatón ganen terreno al coche privado, contra el criterio defendido por el Ministerio de Fomento y el anterior Gobierno local inicialmente. Vecinos afectados por la obra, profesionales del sector del transporte y profesionales del urbanismo opinan sobre el giro de 180 grados propuesto por la Marea. El impacto que un cuarto carril podría suponer a los residentes de la zona, los enlaces o la posible reducción de velocidad en la vía, algunas de las inquietudes manifestadas

La propuesta de convertir la avenida de Alfonso Molina en un vial en el que el peatón y las zonas verdes ganen terreno a los coches no es idea de este Gobierno. El debate se remonta a los años 80 aunque la propuesta no adquirió consistencia hasta que el arquitecto catalán Joan Busquets, encargado de dibujar el futuro urbanístico de la ciudad, la plasmó en 2008 en su propuesta para A Coruña. Vecinos, trabajadores vinculados al transporte, arquitectos y técnicos de las comunicaciones muestran diferentes grados de optimismo con respecto al lavado de cara "más humano" que el nuevo Gobierno pretende dar al vial.

Quienes saludan con más efusividad la nueva reforma planteada por Marea son los vecinos de San Vicente de Elviña. El presidente de la entidad vecinal Os Rexumeiros-Castro de Elviña, Luis Gómez, se muestra favorable a que no se amplíe un cuatro carril en la totalidad de la vía, especialmente en la zona próxima a las casas del núcleo de San Vicente. "Nosotros habíamos presentado alegaciones al proyecto inicial de Fomento porque no se tenía en cuenta el impacto acústico que un carril más que iba a suponer a los vecinos", señala el presidente.

Aunque a su juicio, el tráfico que registra Alfonso Molina sigue siendo elevado, confía en que la apertura total de la tercera ronda reduzca la densidad de automóviles. Gómez llama la atención sobre la "necesidad" de crear nuevas vías para comunicar a los vecinos del barrio con la ciudad después de que la tercera ronda destruyese varios de los caminos tradicionales empleados por los residentes para desplazarse a otros puntos, como Feáns. "Entre un lado y otro vamos quedando aislados".

La delegación coruñesa del Colexio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) también ve con buenos ojos una apuesta por los espacios verdes y amplios para el peatón. "Si los informes municipales dicen que la densidad de coches cayó tras la apertura de la tercera ronda, no tendría sentido ampliar un carril cuando el tráfico se reduce", afirma el delegado del COAG, Roberto Costas. La respuesta de mantener tres carriles en cada sentido e instalar dos bulevares con espacios verdes le parece "apropiada" para un vial que "ha cambiado mucho". "Hay que decidir si queremos que Alfonso Molina se parezca más a una autopista o a una avenida al uso. Yo creo que debe ser lo segundo", afirma, aunque cree que esto implicaría una reducción de las velocidades máximas.

El ingeniero de Caminos y profesor en la Universidade da Coruña de asignaturas como Ordenación del Territorio y Urbanismo, Carlos Nárdiz, considera que hay un "sentir general" de convertir Alfonso Molina en una avenida "más humana" que mejore la conexión entre ambas márgenes de la vía. Sin embargo, cree que los diseños dados a conocer por el Concello plantean "contradicciones", como la ausencia de un puente que comunique el parque Ofimático con el otro lateral o de ciertos tramos que, considera, requerirán contar con cuatro carriles por cada sentido. "Fomento y Concello tendrán que compatibilizar las necesidades funcionales de la avenida con lo que es una vía de entrada que ejerce como primera imagen de la ciudad", afirma.

Aunque el proyecto del Concello mantiene tres carriles por cada sentido, hay ciertos tramos de la avenida en que se amplía a cuatro, como antes de la bifurcación hacia la rotonda del edificio PROA.

Como profesional que recorre día a día las calles de la ciudad al volante, Manuel Sánchez Quindimil, presidente de Tele Taxi, considera que, se opte por el proyecto inicial o por el del actual Gobierno, la prioridad debe ser la mejora del desvío hacia la carretera de conexión hacia el polígono de Pocomaco y la Universidade, el enlace con la autopista y la carretera de subida y bajada hacia A Zapateira. "Eso es fundamental porque Alfonso Molina va a seguir siendo una zona de entrada y salida muy importante y estos son puntos delicado ahora mismo", resalta Quindimil.

Menos optimista con los cambios que propone introducir el Gobierno se muestra el presidente del comité de la Compañía de Tranvías, Alberto Couselo, que discrepa, por ejemplo, con la necesidad de crear una senda para carril bici por la avenida. "Creo que no aportaría gran cosa. Como mucho, si la conexión llega Matogrande", opina. Aunque a su juicio el tráfico por esta vía ha caído mucho a lo largo de los últimos años, no solo a raíz de la apertura de la tercera ronda sino también como causa de la crisis, no ve con buenos ojos que una posible "humanización" de Alfonso Molina suponga una reducción de la velocidad, de los actuales 80 km/h, a 50 km/h, algo, por otra parte, que el Concello todavía no ha aclarado. "Llegar desde la autopista y tener que reducir tan rápido la velocidad no creo que fuese bueno", matiza.

Los esfuerzos considera que se deben centrar en frenar la entrada de coches, apostando por un sistema de aparcamientos disuasorios.

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