Adiós a Millán Astray

La antigua plaza con el nombre del general fascista se rebautiza como Praza das Atochas - Cientos de personas participan en un acto con todos los partidos menos el PP

09.10.2015 | 10:28
Imagen de las nuevas placas descubiertas ayer.
Acto de exhibición de la nueva plaza de As Atochas
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Inauguración de la plaza de As Atochas
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Adiós a Millán Astray

Cientos de personas dieron la bienvenida ayer a la Praza das Atochas, el nuevo nombre con el que figurará en el callejero la antigua plaza de Millán Astray. El cambio, impulsado por el actual Gobierno, pone fin a años de polémica en los que la estatua y la placa del militar franquista ya habían sido retiradas mientras que el espacio no había sido rebautizado. El acto, al que acudieron figuras del mundo de la cultura y en el que se homenajeó a víctimas de la represión fascista, es el primero de todos los que se llevarán a cabo para hacer cumplir el compromiso adoptado en 2009 en el pleno para retirar 22 referencias al régimen

La plaza del general franquista Millán Astray es historia. Después de décadas de polémica en torno a su denominación, el alcalde, Xulio Ferreiro, ofició ayer formalmente el nuevo bautismo de este espacio que en adelante pasará a figurar en el callejero como Praza das Atochas.

El acto organizado por el Concello, el primero celebrado por este Gobierno por todo lo alto -con la Banda Municipal de Música incluida- reunió a cientos de vecinos, entre los que se dejaron ver representantes del mundo de la cultura como el escritor Manuel Rivas y el editor Francisco Pillado.

Ferreiro fue el encargado de descubrir la nueva placa que durante algún tiempo estará acompañada debajo por una pequeña señalización en la que se lee "Antes plaza General Millán Astray. Retirado por la debida restauración de la memoria histórica". "Hoy tenemos el privilegio de comenzar, con el cambio de nombre de esta plaza, a devolver en parte la deuda pendiente con nuestra memoria", aseguró Ferreiro, flanqueado por el Gobierno municipal en pleno y por concejales del PSOE y BNG.

La plaza de Millán Astray era una de las 22 referencias al franquismo que la Corporación municipal se había comprometido a sustituir en un pleno de septiembre de 2009. Aquel acuerdo, con los votos a favor de PSOE y BNG y la abstención del PP, cayó en sacó roto hasta hoy y ni el Gobierno de coalición entre socialistas y nacionalistas ni el de los populares lo llevaron a la práctica por completo. Solo se procedieron a eliminar algunos símbolos, como la estatua y la placa de Millán Astray -aunque sin otorgar otro nombre al espacio, hasta ahora-, la placa de la plaza del General Cánovas Lacruz o los nombres de grupos de viviendas del Generalísimo o Juan Canalejo.

Quienes no hicieron ayer acto de presencia en la Praza das Atochas fueron los ediles del PP. Su ausencia tampoco es extraña. El actual portavoz, Carlos Negreira, fue quien acuñó en 2009 la referencia de "coruñés de pro, de toda la vida" para Millán Astray, a quien consideraba que se le debía mantener la distinción pública y la estatua por haber sido "una persona que creó un cuerpo que todavía está vigente", en alusión a la Legión española del Ejército. La concejal Rosa Gallego fue ayer menos explícita y se limitó a rechazar la invitación del Concello al considerar el acto "no prioritario". El martes, un amplia delegación de los concejales populares sí acudieron a la ofrenda a la Virgen del Rosario, patrona de la ciudad.

Uno de los momentos más emotivos del acto lo protagonizó Mariquiña Villaverde, hija del histórico líder local de la CNT, José Villaverde, que fue asesinado por el régimen franquista, como muchos otros demócratas del momento, tras el estallido del Golpe militar. Invitada por el Concello para la ocasión, Mariquiña apenas pudo articular palabra tras agarrar el micrófono. "La emoción es tan grande que no puedo hablar", afirmó entre los aplausos de los asistentes.

Otro de los protagonistas fue el portavoz de la Comisión pola Recuperación da Memoria Histórica, Manolo Monge, una de las figuras que más ha luchado por la retirada de estas referencias a la dictadura. Monge, que había integrado la comisión de expertos que elaboró la lista de símbolos que se aprobó en 2009, anunció, con este acto, el comienzo fin de A Coruña como "capital de la simbología franquista". "Aquí se han vivido 40 años de terrorismo de estado en los que la dictadura cometió crímenes de lesa humanidad", denunció.

La sustitución en el nomenclátor coruñés de Millán Astray, aquel militar que predicaba las bondades del fascismo como "sanador de España" y que haría famoso el lema ¡Viva la muerte!, es la primera parada de un calendario de modificaciones en el que están llamadas a desaparecer direcciones como la de la calle dedicada al General Mola, a Juan Canalejo o a la División Azul.

¿Cuáles serán y cuando se realizarán los próximos cambios? Es una incógnita. El alcalde tan solo anunció ayer por la mañana que se eliminarán todas las alusiones a la dictadura aprobadas en 2009 antes de finalizar el presente año. "A lo mejor dejamos algo para 2016 porque para algún nombre convendría esperar al próximo año", aseguró.

Pese a ser una de las peticiones de la Comisión pola Memoria, Ferreiro aseguró que el Concello retirará el título de Hijo Adoptivo de la ciudad a Manuel Fraga, exministro de Franco y expresidente de la Xunta, "solo si hay consenso". Estos honores se le otorgaron en los tiempos en que formaba parte del Gobierno de la dictadura. El alcalde también manifestó su voluntad de retirar el águila que preside en una cristalera el interior del Palacio de María Pita.

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