"Hay padres que publican hasta ecografías de sus hijos, ¿qué dirán cuando tengan 18 años?"

Javier Saco Díaz, Inspector y Delegado de Participación Ciudadana del 091, ofrece en centros educativos de A Coruña charlas para padres y madres sobre el uso de las nuevas tecnologías

20.11.2015 | 09:40
El inspector Javier Saco, ayer, en el colegio de los Dominicos.

"En internet todo se puede manipular, una foto que se hacen dos chicas en la piscina y que comparten con sus amigos puede acabar en una página de uso pedófilo"

El inspector Javier Saco Díaz ofrece charlas para padres y madres sobre el uso de las nuevas tecnologías por los centros de la ciudad. Ayer impartió sus recomendaciones en el colegio de los Dominicos.

-¿Cómo son estas charlas de prevención de peligros en las redes sociales?

-Forman parte de un Plan Director, hay charlas a los alumnos en los que se tratan temas como la violencia de género o el cyberbulling, pero hay también formación para padres y profesores. Ahora no se entiende el acoso escolar sin las nuevas tecnologías. Además de charlas se hacen vigilancias para prevenir el consumo de estupefacientes, se hace asesoramiento... Se trata de garantizar la seguridad en los centros educativos y su entorno.

-¿Cuentan los menores estos casos de acoso o son los padres y profesores los que han de darse cuenta de lo que está pasando?

-Para que haya acoso escolar tiene que haber maltrato físico, psicológico y verbal en el ámbito del colegio y que esto se repita durante un tiempo. Desafortunadamente, esto pasa y no lo sabe nadie, porque no hay un perfil claro de la víctima. Suele ser una persona retraída y a la que le cuesta manifestar lo que le está pasando, ahí hay temas para detectarlo. Pueden ser otros alumnos mayores que medien en conflictos de chavales más pequeños los que se den cuenta de lo que pasa.

-Me extraña que diga que no lo sabe nadie si es un comportamiento que se repite, ¿no se dan cuenta los profesores?

-Hay departamentos de orientación en los centros que sí que pueden detectar que hay un problema y pueden preguntar a la familia. Actualmente, en A Coruña no tenemos muchos casos de acoso escolar. Hay que tener en cuenta que este comportamiento puede llevar aparejado la comisión de otros delitos, como vejaciones, amenazas, lesiones, robos con violencia...

-Y todo eso con las redes sociales como aliadas.

-Claro, lo que no saben los chavales es la responsabilidad penal que tienen a partir de los catorce años. Si un chaval ve una foto comprometida en papel y la rompe y la tira, no pasa nada, pero si la comparte, aunque sea en un grupo cerrado, pasa a la red y ya no le pertenece. Una imagen da mucha información, no solo lo que tú pongas, sino la cámara con la que se hizo, la fecha y la ubicación. A veces, los menores no saben la viralidad que tienen las redes sociales. Si crean un perfil para meterse con un compañero y amenazarle, están cometiendo un delito. Incluso si crean un grupo de Whatsapp y distribuyen una foto de un compañero en un ámbito privado, en el baño, por ejemplo, para meterse con él, se les puede denunciar. Nos podemos encontrar también con el problema del acceso inadecuado a la red en casa. Nos estamos encontrando con chavales de nueve y diez años con perfil en las redes sociales, mienten para hacerlo, porque el límite es de catorce años, sin embargo, dan muchísima información. Cuentan su vida a personas que no conocen y que puede derivar en un acoso sexual a menores. Los pedófilos se van ganando su amistad, intercambian archivos y pueden llegar al chantaje sexual, además, cuanto más extremo sea el contenido de los archivos que tienen, más arriba están en su jerarquía. Hay que tener un control sobre lo que ven los menores.

-El ordenador siempre, en un sitio transitado y común de la casa, ¿entonces?

-Es complicado. Yo no soy partidario de que un niño con seis años tenga una tablet, sobre todo porque no la van a usar. Los chavales que tienen móvil lo usan para hacer fotos y para hablar con los amigos cuando no están con ellos, las fotos las pueden hacer con una cámara digital y, después, compartirlas con la supervisión de sus padres, y hablar pueden hacerlo desde el teléfono de casa, que es gratuito. Uno de los problemas que más nos preocupa es la huella digital, todo lo que van contando de su vida, su currículum real está en las redes sociales. Además, en internet todo se puede manipular, una foto que se hacen dos chicas en una piscina y que comparten con sus amigos puede acabar en una página de uso pedófilo.

-Muchas veces son los padres los que cuelgan fotos de sus niños.

-Sí, hay padres que publican hasta ecografías, ¿qué dirán sus hijos cuando tengan 18 años? Que sus padres le han puesto toda su vida en internet. Hay también estafas en las que te capturan la información de tu ordenador. Es por ello por lo que se ha cambiado el Código Penal, porque hay nuevos delitos. Lo más importante es tener sentido común, porque estas situaciones se dan todos los días. No se trata de prohibir el móvil sino de explicar qué les puede pasar si no tienen un buen antivirus, si no conoces bien a todos los contactos de tu red social...

-Sigue habiendo casos de jóvenes que envían imágenes de contenido privado y que, al final, se hacen virales, ¿no aprendemos?

-No, porque crees que te haces una foto sola y que nadie más te va a ver. Imagínate que un chico de trece años tiene una novia y le pide una foto en la que se vean sus partes íntimas, ella se la manda y, un mes después, lo deja. Lo que hacen algunos es darle a un botón y distribuirla, eso es sexting y es un delito y la gente cumple condena por ello. No puede ser que en los centros educativos nos den un papel para hacerle una foto a los niños si participan en una actividad y que después estemos subiendo fotos de nuestros hijos casi en pelotas todo el día. Hay que llegar a un punto intermedio.

-¿Qué más peligros hay en internet?

-Hay comunidades peligrosas que propugnan el odio, el racismo, la xenofobia y hasta las autolesiones. Un niño puede acceder en internet a cualquier vídeo, incluso a unos que le proponen dejar de comer. Eso puede llevar a consecuencias fatales, sobre todo en jóvenes con la autoestima baja.

-¿Cuáles son las principales dudas que le plantean los padres cuando asisten a estas charlas?

-Sobre todo, se sorprenden cuando les explicas lo que hay. Y dicen: 'Voy a cortarle el teléfono móvil'. No se trata de eso. También tienen dudas sobre cómo denunciar. Hay muchos que desconocen si tienen el perfil privado y para qué sirve o qué se puede hacer a través de una webcam si no la tienes dada la vuelta o tapada con una pegatina.

-¿Hay muchas denuncias en A Coruña por estos casos?

-No tengo los datos concretos, pero no.

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