Defensa prohíbe "de forma temporal" la producción de armas en la fábrica coruñesa

La decisión se toma después de que se suspendiese el servicio de vigilancia debido a impagos por parte de la concesionaria, Hércules de Armamento - Segur Ibérica denuncia deudas de casi 500.000 euros

26.11.2015 | 17:16
Entrada de la fábrica ayer, minutos después de suspenderse el servicio de vigilancia de Segur Ibérica.

Claves

  • Casi 500.000 euros. Es la deuda que, según la empresa de seguridad Segur Ibérica, le adeuda Hércules de Armamento. Desde ayer a medianoche, ya no ofrecen su servicio a la empresa
  • Movilizaciones. Los 15 trabajadores de Segur Ibérica se sumarán mañana a la concentración de los miembros de la antigua plantilla, vinculados a UGT, frente a la Delegación
  • Ventas de armas. De acuerdo con las previsiones de Hércules de Armamento el pasado año, un 45% de los ingresos de la firma en 2015 procederían de la venta de líneas de armamento

La fábrica de armas de A Coruña debe parar su producción armamentística, al menos, de forma provisional. Así lo ordenó ayer el Ministerio de Defensa a la empresa concesionaria de la planta, Hércules de Armamento, después de que a medianoche de ayer el complejo se quedase sin el servicio de vigilancia 24 horas que desde hacía años ofrecía la empresa Segur Ibérica, al denunciar esta subcontrata impagos por valor de 500.000 euros por parte de Hércules.

El ministerio suspende así la autorización a la adjudicataria del recinto como "empresa fabricante de armas de guerra" al entender que no se cumplen las condiciones de seguridad para producir y almacenar material. La Policía Nacional desarrolla desde ayer "labores preventivas" de vigilancia en este recinto. El pliego de condiciones del concurso público que ganó Hércules de Armamento en noviembre de 2014 establece que la concesionaria de la fábrica es la responsable de "los gastos correspondientes a la vigilancia y mantenimiento del recinto, incluyendo todos los necesarios para prevenir riesgos en la seguridad de las personas y bienes".

El ministerio quiso hacer también un llamamiento a la calma y aclaró que la factoría no es una instalación "crítica", después de que sindicatos como UGT o USO alertasen del riesgo que supone tener a un complejo de estas características sin servicio de vigilancia cuando el país se encuentra en un nivel de alerta antiterrorista 4 sobre 5.

Aunque Hércules había apostado por diversificar las líneas de negocio y orientarse también al sector civil, la producción destinada a líneas de armamento representaría un 44,58% de las ventas de la empresa en 2015, de acuerdo con el plan de negocio que la compañía presentó a la prensa el 7 de noviembre de 2014 en el Club Financiero. Este diario, pese a intentarlo, no logró contactar ayer con ningún portavoz de la dirección para conocer sus planes ante la situación de la compañía.

Los extrabajadores de la fábrica de armas vinculados a UGT calificaron de "escándalo" la situación de la empresa y solicitaron a Defensa que anulase la concesión. Este sindicato se mostró desde un inicio crítico con esta compañía y, antes de resolverse el concurso, se habían posicionado a favor del proyecto de la empresa que salió derrotada, impulsada desde el grupo IFFE. Su portavoz y presidente del antiguo comité de empresa, Roberto Teijido, había denunciado ante Hacienda a Hércules de Armamento por un supuesto delito de falsedad documental y fraude fiscal. Según señalaron fuentes de la Delegación del Gobierno en octubre, la Agencia Tributaria todavía no ha cerrado la investigación por estas denuncias.

A estos miembros de la antigua plantilla, que desde hace meses se concentran todos los viernes frente a la Delegación, se les unirán a partir de mañana los quince empleados de Segur Ibérica que estaban destinados en la factoría. Aunque sus puestos de trabajo no corren peligro, según les indicaron desde su empresa, la plantilla quiere defender su permanencia en la planta. "Muchos llevamos aquí muchos años", indicó Manuel Gude, miembro del comité de empresa de la subcontrata.

La Federación de Trabajadores de Seguridad Privada de USO también denunció ayer la, a su juicio, "mala gestión" hecha por la administración tras anularse el servicio de Segur Ibérica. Por su parte, el sindicato CIG celebró ayer por la tarde una asamblea con los actuales trabajadores para abordar la situación de la fábrica.

Hasta el momento, y después de dos reuniones de la Comisión de Seguimiento de la concesión, Defensa siempre defendió el cumplimiento por parte de Hércules de los compromisos adoptados con la adjudicación. La empresa incorporó el pasado 26 de octubre a 90 nuevos trabajadores, alcanzando así la cifra de los 155 miembros en plantilla que había prometido lograr después de un año. Muchas de estas nuevas incorporaciones fueron contratos de cuatro horas.

El alcalde de A Coruña, Xulio Ferreiro, ha expresado en las últimas horas su preocupación por el futuro de esta factoría.

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