Natalia Monje Portavoz de Ecos do Sur, con la que colabora A Radio Conta

"Tenemos que montar la infraestructura antes de que lleguen los refugiados de Siria"

"Nosotros trabajamos con gente de Ucrania, que sigue con problemas, con personas de Chad, de Costa de Marfil y Colombia, que huye por el conflicto con los narcos"

26.12.2015 | 00:57
Natalia Monje, portavoz de Ecos do Sur.

Siete emisoras de radio emiten hoy de forma simultánea el programa A Radio Conta, una iniciativa solidaria a la que también se podrá asistir en directo, a partir de las cinco de la tarde en la Fundación Barrié, con entrada libre. El presidente del Deportivo, el alcalde y los artífices de El desconocidos son algunos de los que pasarán por los micrófonos del programa. La beneficiaria de este dial único será Ecos do Sur. Una de sus portavoces, Natalia Monje, explica cómo se canalizará lo recaudado para ayudar a los refugiados.

-¿Cómo acogen este premio?

-Muy bien, porque Ecos do Sur es una entidad un poco atípica. Nos dedicamos más a ofrecer recursos que a la asistencia básica. Fue una sorpresa, pero viene en un momento muy necesario, porque estamos pasando por ciertas dificultades, como casi todas las asociaciones. Hace ya unos años que empezamos a trabajar en la diversificación de fondos, se amplía el número de socios... Es una asociación que tiene 15.000 usuarios pero muy pocos socios. Es una pata de la que cojeamos pero estamos intentando solucionarlo para ser más independientes de los fondos públicos.

-¿Por qué es tan buen momento?

-Es la antesala a la celebración de nuestro 25 aniversario. No es solo el acceso a los fondos sino también la difusión que se le da al proyecto. Empezó siendo una asociación pequeña de A Coruña y, poco a poco, fue creciendo y trabajamos no solo a nivel autonómico sino con muchas partes de mundo y con proyectos europeos de cooperación, así que es un orgullo que las radios y los medios de A Coruña se vuelquen con nuestra labor.

-A Radio Conta se centra este año, sobre todo, en los refugiados.

-Hay que aclarar una cosa, cuando una persona llega aquí es solicitante de asilo político. Una vez que se les aprueba esa solicitud, pasan a ser refugiados y esa solicitud puede tardar hasta cinco años en tener una respuesta. Las protecciones sociales que se les dan a los solicitantes de asilo duran solo los primeros seis meses, con lo que, después, quedan en una situación de desamparo. Nosotros trabajamos desde hace muchos años con estas personas. Después de esos seis primeros meses, les dan un permiso de trabajo y se encuentran en total desamparo. Nosotros trabajamos con gente de Ucrania, porque sigue habiendo conflicto ahí, gente de Chad, de Costa de Marfil, de Colombia, que huye por el conflicto con los narcos. En todos esos países en los que hay una situación en la que el Estado no puede garantizar la seguridad de sus ciudadanos, se da esa circunstancia.

-¿Qué necesitan?

-Una atención básica que precisan y que nos está costando mucho proporcionarles es la asistencia jurídica, porque tiene que cubrir mucho papeleo y documentar su situación. No basta con decir que vienes de Siria. Y eso es muy difícil y de como vaya redactada la solicitud depende el éxito.

-Habrá casos muy claros, pero otros que no lo son tanto.

-Hay gente que viene indocumentada, que ha perdido o le han quitado el pasaporte y no puede acreditar que viene de un país en guerra. Para ellos y para nosotros es muy importante reactivar el servicio de asistencia jurídica. Durante veinte años funcionó sin financiación pública específica y, en este momento, corre riesgos y atendemos solo urgencias. Pensemos una cosa, España se ha comprometido a acoger 15.000 refugiados entre 2015 y 2016, procedentes de Siria y alrededores. Esta gente no ha llegado todavía. A Galicia le tocarían unos 1.200, de los que, a A Coruña, llegarían 300 y eso va a pasar el próximo año. Y será en breve. Esta gente va a venir y se va a encontrar con que necesita unas clases de español, un abogado... y es lo que nosotros podemos aportarles y a lo que destinaremos los fondos del programa. Para ellos y para los que siguen entrando por Melilla, por ejemplo.

-¿Necesitan montar la infraestructura antes de que llegue el grueso de los refugiados?

-Sí, tiene que estar en marcha antes. Tenemos que ser proactivos.

-Y podrán dar también visibilidad al proyecto para que se haga socia si quiere.

-Sí, vamos a tener una mesa en la que recogeremos los datos de los que quieran ser socios o voluntarios. Tenemos tarifas reducidas porque nos interesa aumentar la base social, no solo por los fondos. Por doce euros al año se puede hacer alguien socio.

-¿Se puede colaborar con algo más que dinero?

-Se puede. Establecimos tres tipos de necesidades: económicas, de tiempo y de servicios. Hace falta de todo, unas veces un profesor de inglés o un electricista que pueda hacer un arreglito. Nosotros no recogemos alimentos, pero sí que podemos colaborar con empresas que puedan arreglarle la dentadura a un usuario o darle unas gafas. Hay gente a la que le daban un trabajo, pero que no tenía para pagarse el bus hasta Cambre durante el primer mes. Estamos abiertos a coger lo que las empresas puedan ofrecer.

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