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Relatos entre rejas

El blog 'Memoria do Cárcere' recupera piezas de la historia de A Coruña a través de testimonios de presos políticos y familiares afectados por la represión franquista durante décadas

02.01.2016 | 09:02

El nieto de Alfredo Suárez Ferrín cuenta el miedo con el que vivió su familia tras el fusilamiento del último alcalde republicano de la ciudad. Su entrevista forma parte de una iniciativa en internet para recordar testimonios y experiencias de reclusos de la antigua prisión provincial a lo largo de distintas etapas. El proyecto, impulsado por Carmen García-Rodeja, de la Asociación para a Recuperación da Memoria Histórica, acaba de ser presentado y ofrecerá poco a poco nuevas publicaciones que buscan romper el silencio escondido entre las paredes de la cárcel a través de vídeos, biografías, pinturas y documentos.

La de Alfredo Suárez Ferrín es una de las historias que encierran los muros de la cárcel de A Coruña. Una de tantas marcada por la represión franquista. La voz de su nieto Alfredo resurge ahora, en coincidencia con la publicación del blog Memoria do Cárcere (www.memoriadocarcere.com), para recuperar el nombre del último alcalde republicano que gobernó en A Coruña y recordar no solo sus últimos días, sino también la aportación de un intelectual y humanista que defendió las libertades sociales y el progreso frente a la cultura de las armas impuesta por el régimen franquista. Casi 80 años después del levantamiento militar y todavía pendiente de la reparación del daño, el nieto del que fuera regidor cuenta que aún tiene terrenos embargados, habla del miedo a hablar, de una educación contraria a sus ideales, los mismos que llevaron a su abuelo a la muerte. Su abuela pasó veinte años sin salir de casa tras el fusilamiento.

Creció con el retrato de su abuelo bajo la almohada, su padre lo guardaba ahí para protegerlo. Están orgullosos de todo lo que fue capaz de hacer su abuelo. Mientras era alcalde y diputado provincial, defendiendo los intereses de A Coruña, regentaba una fábrica de caldos en Oza, en cuyo laboratorio trabajaba el agar-agar, y creó una patente del químico flus, que estuvo activa hasta 1954.

Suárez Ferrín hablaba del escritor Curros Enríquez como "el cantor de nuestras rebeldías", era representante de la Liga de Derechos Humanos de A Coruña e impulsor de la Universidad Popular coruñesa. Y sus ideas lo llevaron a la muerte. "Él nunca creyó que lo fueran a fusilar. Creyó que sería una revuelta militar y que lo encarcelarían un tiempo? Pero no le dio tiempo a nada", comenta su nieto.

Desde Burgos, el Gobierno golpista envió un indulto, pero no se sabe quién lo retuvo y lo hizo desaparecer. Solo mantuvo contacto telefónico con su familia cuando estuvo en la cárcel. Todavía se conservan sus cartas y el relato de su hija durante esos días en los que "se lo llevaron por delante", explica.

La bisnieta del exalcalde pudo leer por primera vez esas cartas a principios de diciembre, en la presentación del blog Memoria do Cárcere, que contó con la presencia del alcalde, Xulio Ferreiro; el portavoz del Proxecto Cárcere, Xosé Lado; la impulsora del proyecto, Carmen García-Rodeja, presidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica; y el historiador Luis Lamela.

Las condiciones en la antigua prisión provincial

El contraste de las condiciones de los presos políticos durante los años setenta con esta época es retratado a través de extractos de biografías como la de José María Freire Piñeiro, quien atribuye la mejora a las reivindicaciones y huelgas de hambre de exdirigentes del Partido Comunista de Galicia como Rafael Pillado o Julio Aneiros. "La cárcel fue un lugar de encuentro con gente valiente y generosa. Todo lo que era épico o heroico eran los líderes de la clase obrera", cuenta Pedro Morlán, que fue recluso en esa prisión.

El blog habla de la relación de hermandad con los presos comunes, que suplían su falta de alimentación con la comida aportada por los familiares. "Siempre les ayudábamos", recuerda Xosé María Loureiro Fernández, que estuvo interno en el penal. También de las clases de Matemáticas que impartía Anxo Guerreiro, secretario general del Partido Comunista de Galicia, según recuerda el historiador Anxo Ferreiro Currás, preso en 1972.

Por los mismos muros pasó María Ángeles Rivera Torres, Gelines, condenada a una pena de seis meses de prisión por "agredir con un bolso" a la policía. También uno de los impulsores de las Juventudes Socialistas de A Coruña, José García García, afiliado durante la Guerra Civil a la Agrupación Socialista de Refugiados Gallegos en Barcelona.

Nuevas publicaciones

En los próximos meses, los responsables del blog irán añadiendo nuevas publicaciones con testimonios, poemas y pinturas, piezas de historia en las que resuenan testimonios desgarradores como el de Juan García Durán. "Pensaba que si me fusilaban mi sufrimiento llegaría a su fin pero para mi familia no. A mi madre le quedaría la visión de verme acribillado por las balas y sangrando, retorciéndome de desesperación. Por primera vez en mi vida quería ser huérfano", expone en el vídeo que presenta el proyecto en internet.

La producción recoge poemas, pinturas y fragmentos de la novela de Manuel Rivas O lapis do carpinteiro para detallar las condiciones infrahumanas en las que sucedió la sublevación militar contra la Segunda República. Hasta dos mil personas en una prisión con capacidad para solo 200 y que, para muchos, era su última parada.

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