Negreira, por Negreira

Relato de ocho años del exalcalde en la ciudad a través de sus declaraciones sobre los resultados electorales, sus rivales, las investigaciones, urbanismo e infraestructuras

31.01.2016 | 19:16
Negreira, por Negreira

Negreira define a Negreira a través de sus propias palabras. Ocho años de declaraciones, casi siempre cocinadas, con poco margen a la espontaneidad, desde su aterrizaje en primavera de 2006 para reparar el tambaleante PP coruñés hasta la noche electoral de mayo, cuando empezó a decir adiós después de cuatro años de mayoría absoluta.

► "La Coruña' no consiente que nadie expida carnés de coruñesismo, porque el coruñesismo es algo que se lleva en el corazón". Mayo de 2007. La primera crítica a la que se tuvo que enfrentar Carlos Negreira fue su antigüedad de dos meses en el censo. Como hijo de emigrantes en Brasil, llegó de niño y estudió en Maristas. No volvió a residir de forma habitual en A Coruña desde la universidad. "Yo soy de Monte Alto y me siento coruñés por los cuatro costados", insistía ante las dudas sobre su conocimiento de la ciudad. Cuando fue proclamado candidato, en 2006, había oído hablar de él un 9% de los vecinos. "Me pregunto si es positivo que se presente un candidato que lleva 23 años en un ayuntamiento o por sexta vez", señalaba, al tiempo que elegía como modelo de regidor a Rita Barberá, "por su dedicación y su ambición de ciudad". Se quedó a 4.000 votos de dar el sorpasso al PSOE, que acabó gobernando con el BNG, y lideró un equipo de oposición que sería la base del ejecutivo posterior.

► "Solo hay dos alternativas: el PP y el batiburrillo de los bipartitos". Mayo de 2011. Animado por el éxito de las autonómicas, los populares demonizaron la palabra bipartito, que pervivió en su argumentario durante varios años. Negreira abundaba en esta idea y analizaba: "lo de izquierdas y derechas es del siglo XIX, ahora lo que hay son principios". Otro argumento para sumar votos fue la línea directa con la Xunta, comandada por su amigo Alberto Núñez Feijóo, después de dos años de enfrentamientos institucionales. "La ventaja es que tengo un diálogo fluido con Feijóo y procuro llegar a acuerdos antes que exponer discrepancias".

► "Quien ha sacado a Francisco Vázquez en campaña ha sido el PSOE con la forma de comportarse con él". Mayo de 2011. El embajador asistió a la investidura de Negreira, con quien se fundió en un abrazo ante las cámaras. Aunque nunca se autoproclamó sucesor del vazquismo, en campaña su partido coqueteó con la idea. En un mitin en Riazor, Feijóo criticó que A Coruña se había quedado "huérfana" sin él, que había perdido liderazgo. Paralelamente, los populares incidían en el desgaste del PSOE después de más de más de dos décadas: "Ha vivido tanto en María Pita que no sabe lo que es un vecino". Ya como regidor, Negreira evitó pronunciar el nombre de Vázquez, incluso al referirse a las "herencias envenenadas" urbanísticas. El PP pasó plenos hablando de temas como Someso o el edificio Fenosa sin mencionarlo. "Yo a Vázquez no tengo nada que reprocharle ni me gusta reprochar demasiado el pasado".

► "Someso es la mayor carga de la historia municipal de Galicia". Un revelador informe interno encargado a dos funcionarias por el Gobierno del PP desveló las irregularidades del proceso que abocó al Concello a indemnizaciones millonarias. Lo enviaron a Fiscalía, pero sin argumentación jurídica, por lo que el Ministerio Público lo devolvió por no haberse señalado a nada ni a nadie. Así quedó hasta la denuncia de un particular, que originó la apertura de diligencias en mayo de 2013 (fueron archivadas). Sobre esto dijo: "Creo que ahora hay unas diligencias abiertas contra un ciudadano, el ciudadano Vázquez, por unas actuaciones presumiblemente que tuvieron lugar hace años en el tema de Someso y hay que respetar y colaborar con la justicia". En el Tribunal de Cuentas también se naufragó ya que, según el ente, habría que revisar los acuerdos del polígono de 2004 y 2006 para poder pedir responsabilidad contable.

► "No es un túnel ni un 'parking', es uno de los espacios de convivencia pública más importantes de España". Junio de 2011. El enfrentamiento institucional y la proximidad de las municipales retrasó la solución para el agujero de O Parrote. Patrimonio había ordenado preservar los restos de la muralla hallados en el lugar. El PSOE, además, había acometido la obras sin su autorización. Tras las elecciones, el arma arrojadiza desapareció. Negreira, ya alcalde, prometía un diseño "a la altura de esta zona emblemática", sin más espacio comercial ni hostelero ("no quiero un Palexco dos"). Lo adjudicaron a la misma constructora del parking, Copasa. Sobre este rápido desbloqueo con el cambio de color en María Pita, Negreira alegaba: "Los vecinos lo único que entienden es el progreso, si desbloqueamos el problema, los vecinos lo entenderán todo".

Como complemento, se inició la obra estrella del programa electoral, un túnel entre La Solana y Linares Rivas (a desarrollar en dos mandatos). Consiguieron que la Xunta aportase 12 millones. Según los convenios, el Concello asumiría 18 millones del presupuesto inicial y el Puerto, solo dos. El exregidor siempre rechazó que fuese una obra faraónica, como las que criticaba en la oposición. Afirmaba que era "rentable", puesto que las administraciones recibían el retorno fiscal de la inversión. Su complejidad impidió cortar la cinta para los comicios. En materia de movilidad, sustituyeron el carril bus por la vía prioritaria: "es una experiencia nueva, atrevida". "Abordaremos la peatonalización de la Ciudad Vieja lo antes posible", dijo tras tomar posesión. El proceso quedó aplazado hasta soterrarse el tráfico.

► "El puerto exterior es la esperanza blanca del empleo". Frase que repitió en entrevistas y conferencias para ensalzar el futuro de una macro infraestructura sin acabar y que recibió sus primeros barcos en este mandato. Tras el anuncio preelectoral de la Xunta sobre Pemex a finales de 2012, Negreira aplaudía: "el compromiso de Pemex es reafirmar la autoestima de nuestra ciudad y su área". No hubo novedades en tres años, salvo el retraimiento de la inversión en Europa de la compañía. Sí renovó en verano el aval de 500.000 euros para reservar superficie en Langosteira.

►"Siempre he procurado pensar que hay una urna de cristal donde todo el mundo ve lo que haces". La Pokemon llegó a A Coruña a finales de 2012. Aduanas se llevó el expediente de la grúa y la ORA. Poco más se supo hasta un año después, con las primeras 12 imputaciones. La nómina se ampliaría. Las investigaciones se remontaban al Gobierno anterior pero alcanzaba al nuevo. Entre los imputados, el número dos de Negreira. Bajo sospecha, la relación de Vendex con el Concello. La instrucción de la juez Pilar de Lara aún no ha terminado, pero la investigación se convirtió en la enredadera de la legislatura para Negreira, sobre todo respecto a Flores. "Sin ver el sumario entero es muy difícil tomar decisiones". Flores señaló que el alcalde le había pedido que no dimitiese y que tuviese "la cabeza fría", palabras que Negreira no llegó a confirmar. El concejal, que había sido capital para la conquista de la Alcaldía, quedó fuera de la última lista del PP, según dijo, por deseo propio. La Pokemon, "uno de los factores" que la motivó. Negreira insiste hoy en que hay más "conjeturas" que "hechos probados".

► "La motivación para ir a votar en unas europeas y unas municipales es distinta". En junio de 2014, a menos de un año de los comicios municipales, Negreira se mostraba públicamente tranquilo por los resultados del PP en las europeas en A Coruña. Aunque en los pasillos municipales se vio resoplar a algún concejal el lunes siguiente, el exalcalde intentaba desvincularlo de su futuro en María Pita: "las locales tienen un entorno, tienen candidatos con cara; ha sido un voto en clave de dos años y pico muy duros, se ha expresado un descontento". La brecha se abrió entre el centro y los barrios, algo que se acabó confirmando en las municipales. Un año más tarde, la tendencia no viraba y el PP perdía cuatro de sus catorce ediles y, con ello, el Gobierno.

► "Hay que mirar exhaustivamente todos los barrios para ver a qué se puede deber". Negreira tardaba en comparecer cinco horas desde el cierre de las urnas. "Buscábamos la mayoría absoluta pero no la hemos conseguido, estamos dispuestos a negociar, es a lo que han obligado los ciudadanos". Fue el primer análisis tras perder la Alcaldía. El ojo de halcón confirmaría en días posteriores una victoria pírrica de 28 votos. Transcurridos ocho meses, la pasada semana, Negreira escribía finalmente la crónica de una despedida anunciada.

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