Hassanna Aalia Activista en favor de los derechos humanos

"Si estalla la guerra en el Sáhara mientras los niños están aquí, les evitamos el sufrimiento"

"Estamos en una situación de emergencia. El Frente Polisario activó una alerta máxima de todo su ejército nacional por si Marruecos rompe el alto el fuego"

17.04.2016 | 08:53
Hassanna Aalia, en la sede de la asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui (Sogaps).

Hassanna Aalia es activista en favor de los derechos humanos. Se muestra contrario a que estalle, de nuevo, una guerra en el Sáhara Occidental, aunque, si eso pasa, le gustaría que el máximo número de niños posible no estuviese en el campamento de refugiados, así que reclama la colaboración de las familias coruñesas a la hora de acoger a los pequeños en verano. La lista que la asociación Sogaps tiene para colaborar está todavía abierta.

-¿Cómo está la situación en el Sáhara y por qué es este año tan urgente que se cierren las listas de familias acogedoras del programa Vacacións en Paz?

-La situación en el Sáhara Occidental desde que Marruecos expulsó de la zona ocupada a los funcionarios de la ONU hace un mes y medio e inició una campaña contra el director general, Ban Ki-Moon, es complicada. Naciones Unidas y sus trabajadores están en el Sáhara Occidental para vigilar que se cumpla el alto el fuego y también para celebrar un referéndum de autodeterminación; un acuerdo que Marruecos y el Frente Polisario firmaron en 1991. Hay que entender que el Sáhara Occidental es un país sobre el que Marruecos no tiene soberanía, por lo que es un país ocupante, y España sigue siendo la potencia administradora de este territorio.

-¿Qué ha pasado desde la expulsión de los funcionarios?

-Marruecos ha empezado a hacer maniobras con su ejército en la zona ocupada, trayendo miles de militares, de tanques, poniéndolos en las ciudades del Sáhara Occidental y también a lo largo del Muro de la Vergüenza, que es el segundo muro más largo del mundo y que separa al pueblo saharaui, separa la zona ocupada de la liberada del campamento de refugiados. El Frente Polisario activó una alerta máxima de todo su ejército nacional, también con maniobras militares en las zonas liberadas, por si Marruecos rompe el alto el fuego. Estamos en una situación que nunca antes habíamos vivido porque estaba la ONU trabajando en las dos zonas. El Frente Polisario, que es nuestro gobierno, nuestro representante legítimo, dijo públicamente que, si no vuelven los funcionarios de la ONU, volverán a tomar las armas.

-¿Por qué?

-Porque como pueblo siempre hemos respetado el derecho internacional, siempre hemos estado del lado de la lucha pacífica para conseguir nuestro derecho, que es la autodeterminación y la independencia. Marruecos se está saltando todas esas leyes y está provocando una guerra en el norte de África. La población saharaui, de las dos zonas, está muy preocupada. Está viviendo un bloqueo tremendo. No pueden entrar ni saharauis ni observadores internacionales ni abogados ni los juristas que intentaron ir a la zona ocupada a visitar a los presos políticos saharauis, que sufren graves violaciones de los derechos humanos. No queremos una guerra, porque siempre sufren miles de personas. En este caso, mujeres, hombres, niños, ancianos y esperamos no volver a la guerra. Hemos sufrido durante muchos años una guerra muy dura, hemos perdido a muchas personas y no queremos perder a más, pero hay muchas empresas interesadas en provocar guerras para poder vender más armas y hay países que están interesados en que haya conflictos, como Francia, España y otros países que están apoyando la postura del ocupante marroquí y a sus torturadores en el Sáhara Occidental.

-¿De qué depende que estalle o no la guerra?

-Esperamos que el Consejo de Seguridad, que va a emitir su informe final este mes, condene al ocupante marroquí y que vuelvan los funcionarios de la ONU. Son muchos años de sufrimiento, en el campamento de refugiados y en la zona liberada. En los campamentos de refugiados en verano la temperatura llega a los 50 grados. La población depende de la ayuda humanitaria que llega desde el Estado español y otros países. Si hay una guerra, la ayuda humanitaria no llegará. Será un desastre.

-¿Es por eso por lo que se están acelerando los plazos para el Vacacións en Paz, para sacar a los niños cuanto antes de allí?

-No sabemos qué va a pasar. Tanto desde el campamento como desde el Ministerio de Juventud están pidiendo ya que manden la lista de los niños que pueden ir a Galicia para saber cuántas familias pueden acoger. Estamos en una situación de emergencia.

-Sacan a los niños, pero sus familias se quedan, ¿cómo está la situación con Argelia?

-Marruecos dice que el conflicto lo tiene con Argelia, pero no es la verdad, sino que el conflicto es con el pueblo saharaui. Argelia a lo largo de todos estos años siempre ha sido un país acogedor y sigue apoyándonos en estos momentos.

-¿Qué hacen los tanques y los militares en el Sáhara?

-Maniobras. Nos dicen que están saliendo barcos militares llenos de tanques desde Casablanca camino a El Aaiun y que Marruecos está construyendo otro muro rodeando El Aaiun.

-¿Se pueden apuntar todavía las familias gallegas para ser acogedoras de niños saharauis este verano?

-Sí, claro. Los saharauis estamos agradecidos a todas esas familias que acogen niños, aquí, en Galicia hay más de 300. Estamos siempre necesitados, porque cuantas más familias haya, más niños podrán salir de los campamentos.

-¿Qué pasa si los niños están aquí y empieza la guerra?

-No lo sabemos, esperamos no llegar a esa situación. Si esto pasa, por lo menos, no estarán allí, les evitaremos ese sufrimiento.

-¿Sienten que hay diferencias entre la acogida que se le da a los refugiados del Sáhara y la que se le da a otros solicitantes de asilo?

-La salida de los saharauis del campamento es muy difícil, no es como la de otros refugiados. Llevamos más de cuarenta años refugiados y muy pocas veces se nos presta atención. Yo soy refugiado político porque estoy condenado a cadena perpetua. Llevo cuatro años en España. Cuando llegué pedí asilo político. He sido juzgado dos veces por el mismo hecho, siendo un activista civil fui juzgado por un tribunal militar y el Ministerio del Interior me negó mi derecho de ser exiliado político. Ahora, tras presentar un recurso en la Audiencia Nacional, todavía estoy esperando una respuesta. Mi caso es de libro. He presentado miles de informes y justificantes de que he sido torturado, maltratado, hay muchas asociaciones que me apoyan. Otro problema es que el Sáhara solo está reconocido como país por 82 estados.

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