Tregua socialista en horas difíciles

Barcón y Méndez Romeu se alían después de años de desencuentros desde que el partido perdiese la Alcaldía en 2011 y la socialista sustituyese a Losada al frente del PSOE coruñés

13.05.2016 | 01:25
Barcón y Méndez Romeu, en noviembre de 2014.

Del actual escenario del partido socialista en Galicia y la ciudad ha emergido una alianza no recordada entre la portavoz municipal del PSOE, Mar Barcón, y el portavoz del PSdeG en el Parlamento gallego y exedil vazquista, José Luis Méndez Romeu. Él aspira a ser candidato a la Xunta de Galicia en las elecciones de otoño y, resueltas sus diferencias, ella lo apoya. Romeu avala públicamente desde abril la labor de oposición de la concejal y la engorda con sus críticas a la Marea, compartidas con el alcalde vigués Abel Caballero. Lejos quedan, de momento, las discrepancias públicas y privadas que mantuvieron durante años

En tiempos de primarias, los móviles socialistas hierven. Intensa actividad de wasaps y cafés para vendimiar apoyos. A la vista, la elección del candidato a la Xunta, que ha unido en el mismo camino después de mucho tiempo al aspirante José Luis Méndez Romeu, exedil vazquista y portavoz el partido en el Hórreo, con la líder de un PSOE coruñés en horas bajas como tercera fuerza en el Concello. Firmada la paz tras desencuentros públicos y privados frecuentes a lo largo de los últimos años, el parlamentario se ha convertido en el azote de las mareas y valedor de la labor de oposición de los suyos. Y la secretaria general no oculta que le gustaría que un socialista coruñés volviese a aspirar a regir la comunidad.

La alianza pre electoral queda lejos de aquella caja de los truenos que se abría en 2011 con la pérdida de la Alcaldía después de 26 años. El exalcalde Javier Losada se echaba a un lado y la dirección del partido daba por hecho que Mar Barcón se convertiría en la nueva portavoz de la oposición. La cuerda de Salvador Fernández Moreda se peleaba con la dirección local pero también había otra voz discrepante, la de Méndez Romeu, parlamentario autonómico y exedil vazquista, que calificaba de "desastre notable" el resultado electoral, atribuyéndolo a la "nula renovación" y a la pérdida de liderazgo de la ciudad.

Sobre el testigo a Barcón decía: "Se ha evitado cualquier tipo de debate y se ha hecho una designación interna". Paralelamente, los acusaba de aplicar una "política que ha excluido a todas las voces discrepantes a las de la dirección e incluso la cerrazón a nuevas filiaciones". "Es un mal comienzo para una etapa de oposición tan difícil como la que tenemos por delante", concluía. La respuesta de la línea oficial llegaba de boca de Javier Losada solo un día después: "Hay algunos que son especialistas en analizar las actuaciones de los demás y que nunca analizan sus propios desastres".

El cruce de declaraciones era el preludio de lo que iba a ocurrir unos meses después, en otoño de 2011, al revelarse paulatinamente los aspirantes a suceder a Losada como nuevo secretario general, una votación cuya demora criticó el mismo Méndez Romeu. Tomaban posiciones. Como primera candidata confirmada, Barcón apostaba por "un giro a la izquierda" y volver "a la calle", además de proponer unas primarias a la francesa, donde los vecinos seleccionasen el candidato al PSOE, que nunca se celebraron. Romeu criticaba que el grupo municipal, con ella al frente, se hubiese abstenido en los primeros presupuestos de Carlos Negreira (PP).

Durante este tiempo y hasta la elección del alcaldable, hubo varios asaltos, que enfrentaron a estas dos vías, siempre con la presencia de una tercera alternativa. Para elegir a los delegados al Congreso gallego, en febrero de 2012, Barcón quedaba por delante (148-98-53). "Por ahora, la foto fija es una ruptura por la mitad de la agrupación coruñesa", leía Méndez Romeu, que creía que finalizados los procesos estatal y gallegos, sería más "fácil" reordenar lo local. Manifestaba su intención de liderar a los socialistas coruñeses: "Yo creo que en A Coruña hay una necesidad de cambio y de apertura y eso es lo que he ido planteando en este momento". Tampoco veía diferencias "insalvables" con Barcón. Ella censuraba las críticas públicas: "A mí no me molesta que me critiquen pero sí que en el foro interno en el mismo compañero no tenga el coraje de decirlo".

El parlamentario autonómico perdía el pulso y Mar Barcón se convertía en secretaria general de PSOE en junio. Eso sí, por 12 votos (un 46,6% del censo) frente a Jesús Fernández, que optaba al cargo después de que Méndez Romeu se echase a un lado para conseguir una candidatura de "consenso". Solo unos meses más tarde, en septiembre, el exedil enviaba una carta a sus compañeros en la que lamentaba que el PSOE estaba "cada vez más fraccionado". "No existe debate político, estamos en una organización instalada en el conflicto menor, en debates nominalistas para evitar cualquier referencia a la realidad", escribía. Daba por "fracasado" su conato de acuerdo y, aunque salvaba a Barcón, culpaba directamente "a otra parte de su grupo".

Con el partido a nivel local recolocado, aunque con un grupo municipal que quedó dividido de todo aquello, los focos se pusieron en otros escenarios del partido en Galicia y en España. En octubre de 2013, José Luis Méndez Romeu ocupaba la portavocía del grupo socialista en el Parlamento y, aun sin explicitar su apoyo, presenciaba en primera fila, la misma que Javier Losada y el empresario Juan Carlos Rodríguez Cebrián, la presentación de la candidatura de Barcón a las primarias socialistas, que ganaba en noviembre de 2014 con 60,3% de los votos y se convertía en la cara para las elecciones de 2015.

Las urnas les ofrecieron una derrota sin parangón. Seis ediles, un resultado negro con una salvedad: llave de gobierno. Barcón decidía no irse pese al descalabro pero prometía que no volvería a ser candidata. La primera de las voces críticas fue de nuevo la de Méndez Romeu, declarando que el PSOE había estado "lejos de las demandas de la gente" y que la "labor de oposición", liderada por la concejal, no había tenido "rentabilidad".

Sin embargo, el peor escenario de los socialistas coruñeses como tercera fuerza en la Corporación y con pérdida de militantes, la inestabilidad del partido a todos los niveles y la proximidad de los comicios autonómicos han hecho que, después de años de idas y venidas, Barcón y Méndez hayan firmado la paz.

El primer guiño del diputado fue en abril, un mes después de la dimisión de José Ramón Gómez Besteiro al frente del PSdeG. Méndez apoyaba públicamente la posición del PSOE en el pleno de los primeros presupuestos de Marea Atlántica: a favor pero con cambios impuestos por el voto conjunto con el PP. La entente -que se enmarca también en tiempos oscuros para la otrora capital influencia de la agrupación coruñesa en el PSdeG- ha acabado con los afines a Barcón recabando avales para su veterano compañero. "¿Qué podría gustarme a mí más que un candidato socialista a la Xunta que fuese militante de la agrupación local?", señaló la portavoz socialista sobre el diputado, que ayer, en rueda de prensa, defendió que "la alternativa al mal gobierno del PP no puede ser el desgobierno de la Marea".

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