ÚLTIMA HORA
Prisión para los tres jugadores de la Arandina acusados de una agresión sexual a una menor

El mal estado de la ría y las bacterias, origen de la mortandad de la almeja en O Burgo

El mal estado del estuario por la falta de saneamiento y las bacterias, en el origen del problema

22.08.2016 | 09:40
Mariscadores a pie, durante una de sus jornadas de trabajo, en la ría de O Burgo.

Los mariscadores solicitaron a la Xunta un estudio después del cierre de más de un mes por toxina lipofílica al ver que muchos de los bivalvos habían muerto

La mortandad de la almeja en la ría de O Burgo es de origen bacteriano, así lo dice el informe que los mariscadores que faenan en el estuario solicitó a la Xunta el pasado mes de julio. Las conclusiones de los biólogos recogen que los bivalvos se encuentran en una situación muy débil derivada del mal estado de la ría. Esa falta de defensas se agrava cuando las almejas inician el proceso de desove, que las debilita todavía más de manera natural.

La falta de saneamiento de la ría les afecta también porque, según explica el portavoz de la Agrupación de Mariscadores a Pie, Manuel Baldomir, los lodos hacen que las zonas productivas se queden durante más tiempo fuera del agua, por efecto de las mareas, y que el marisco esté en la superficie durante un tiempo superior al que necesitaría para sobrevivir y fortalecerse.

Los mariscadores solicitaron el estudio en julio al Instituto Tecnolóxico para o Control do Medio Mariño (Intecmar) tras volver al trabajo más de un mes después de que se cerrase la ría por altos niveles de toxina lipofílica. En esa primera jornada de trabajo, los mariscadores alertaron a la Xunta de que la almeja, sobre todo la fina, no había sobrevivido al cierre, una situación que afecta a los moluscos, pero también a los mariscadores, ya que no consiguen llegar ni a la mitad de la cantidad máxima de capturas que les marcan por persona y día.

El veto a la extracción se levantó en julio pero la Xunta volvió a decretarlo, de nuevo, por altos niveles de toxina lipofílica en los bivalvos. Esta contaminación es natural, por lo que los mariscadores han de esperar a que la ría depure estas sustancias. Algunas veces consigue hacerlo en tan solo unos días, otras, la prohibición de faenar dura semanas e, incluso, más de un mes. En julio, el sector cifraba en más de 50.000 euros las pérdidas generadas por los cierres del estuario en lo que va de año. Esa cifra aumentará en agosto, ya que, los mariscadores han renunciado a dos días de trabajo con mareas especialmente buenas y creen que no podrán bajar a faenar tampoco las jornadas del 30 y 31.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
 

esquelasfunerarias.es
Enlaces recomendados: Premios Cine