El futuro del transporte público

Ideas vecinales para un bus más eficiente

Los residentes en los barrios demandan conexiones directas con los hospitales y también que los autocares pasen con más frecuencia por sus paradas - Proponen la ampliación del horario de servicio

27.11.2016 | 03:25
Un autobús, en el paseo marítimo, a la altura de las Esclavas.

Las asociaciones vecinales analizan el servicio del bus urbano en sus barrios antes de que el Gobierno local inicie la reforma de las líneas que contenía el programa electoral de Marea Atlántica. La Concejalía de Mobilidade Sostible no ha especificado cómo será la reestructuración, aunque ha adelantado ya que apuesta por un sistema de transbordos basado en rutas más cortas que las actuales. En su plan de actuación está la idea de mantener líneas circulares que conecten los barrios con centros como los hospitales. Entre las peticiones más repetidas por los vecinos están la ampliación de los enlaces con otros puntos de la ciudad, como los centros sanitarios, la Universidad y los polígonos industriales así como que se reduzcan los minutos de espera en las paradas

El Gobierno local afronta el nuevo año con la tarea pendiente de reformular las líneas de bus urbano. El concejal de Mobilidade, Daniel Díaz Grandío, adelantó que no será hasta dentro de unos meses cuando la propuesta de cambios de rutas se muestre a los vecinos para conocer sus impresiones. Por ahora, ha esbozado algunas de las ideas sobre la que se cimentará el nuevo mapa de rutas. El Gobierno local adelantó que apuesta por que los trayectos sean más cortos y que los mismos buses que operan ahora pasen con más frecuencia por las paradas, de modo que los usuarios no tengan que esperar más de cinco o seis minutos por el transporte.

En esta idea inicial, hay también líneas circulares que se encargarán de unir algunos barrios con lo que llaman "generadores de movimiento con un tratamiento especial", entre ellos, los centros hospitalarios. Esta reordenación de los recorridos de los buses urbanos era la medida número 33 del programa electoral de Marea Atlántica que, sin embargo, no estaba contemplada en las 25 medidas que el Gobierno local se propuso impulsar en sus cien primeros días en María Pita.

La asociación de vecinos del Agra do Orzán solicitó el año pasado y, también este, en sus propuestas para el nuevo ejercicio al Gobierno local, que mejore el servicio de buses, sobre todo, de los que comunican el barrio con los centros de salud. La entidad plantea, además, que el Concello recupere una parada del bus en el barrio que comunique a sus vecinos con la Universidad, para evitar que los residentes en el Agra tengan que bajar hasta la plaza de Pontevedra a coger la línea especial que va al campus. Piden también que todas las paradas tengan una pantalla en la que poder ver cuánto tiempo de espera les queda a los usuarios que esperan en la marquesina y también que una línea comunique el barrio con el polígono de A Grela, especialmente, con el centro de drogodependencias.

El barrio de Bens, actualmente, solo tiene dos líneas de bus, la 6 y la 6 A. Dice el presidente de la asociación de vecinos, Antonio Conde, que no tienen "ningún problema" con ellas, porque pasan "cada media hora", aunque desde hace unos años reclaman que tanto el 3 como el 3 A vayan a Bens a dar la vuelta. "Ahora tenemos que ir a Correos a Os Rosales y, si viniesen estas líneas a dar la vuelta a la altura de la iglesia, darían servicio al parque de Bens, que ahora no hay ningún bus que vaya hasta allí arriba y también a los vecinos que quieran ir hasta Os Rosales a hacer un recado", explica el presidente de la entidad. "Si pudiese ser, sí que nos gustaría que hubiese una línea que llegase a los hospitales, pero igual no se puede", comenta Conde que, como sus vecinos, ya está acostumbrado a hacer transbordos para moverse de un punto a otro de la ciudad.

El presidente de la Ciudad Vieja, Pedro Roque, indica que los vecinos apoyan la idea de dejar a un lado las rutas largas e implantar "lanzaderas" que sirvan de conexión directa entre barrios. "Las rutas tienen que ser más breves para que los buses pasen con más frecuencia. No puede ser que se tarden 40 minutos en ir de un punto a otro de la ciudad", dice Roque.

La asociación de vecinos Atochas-Monte Alto-Torre de Hércules confía en el "buen funcionamiento" de las "rutas circulares de recorrido reducido". Para el barrio plantean este tipo de movilidad para todas las líneas menos para la 17, que pasa por el Abente y Lago y llega hasta el Complexo Hospitalario Universitario A Coruña (CHUAC). No es la primera vez que esta entidad traslada al Gobierno local su petición de que este bus amplíe su recorrido, de manera que llegue también al Materno Infantil y al Oncológico. "Entendemos que una persona que va a un centro hospitalario desde su barrio no está para hacer transbordos, por eso creemos que todos los barrios tienen que tener una línea que traslade a los usuarios directamente a los centros hospitalarios", explica el presidente de la entidad, Alberte Fernández. La asociación aboga, además, por reducir el tiempo de paso de los buses acortando las líneas. "Al no haber una vía específica o prioritaria para el transporte público, todos los problemas de tráfico que se producen en el recorrido de las líneas, los sufren los usuarios del bus", explica Fernández, que propone además que se mantengan las conexiones directas con los barrios no solo con los centros médicos sino también con las estaciones de bus y de tren. La entidad vecinal denuncia que el plan de reestructuración de las líneas de bus "va con retraso".

En O Ventorrillo a los vecinos les preocupa "cómo se van a diseñar los trayectos cortos y cómo se garantizará la poca espera en las paradas", según explica su presidente, José Ángel Souto, que cree que puede ser "un desastre" si no se organizan bien los puntos de transbordo. Sobre habilitar nuevas conexiones en el barrio, Souto lo tiene claro, demanda una conexión con la Universidad y con los hospitales la línea. "El 6 y el 11 hacen su función, pero los usuarios se quejan de que el trayecto es muy largo", comenta el presidente, que aporta además, una idea para que los polígonos industriales tengan un servicio interno de transporte público que permita a los trabajadores dejar sus coches en casa y que no condene a los vecinos a dar vueltas entre naves como parte de la ruta de su bus.

Para la presidenta de la asociación Ensenada del Orzán, Aure López, más que las líneas, lo que cree que se debe mejorar en la movilidad de la ciudad es el tamaño de los buses que la recorren a diario. "Sabemos que a la Compañía de Tranvías no le interesa económicamente, pero se trata de dar un servicio que beneficie a los usuarios. Por el centro de esta ciudad no pueden circular buses articulados porque casi no hay sitio en las aceras para los peatones. La esquina de Rúa Alta y San Andrés sufre siempre las consecuencias, que hay que repararla cada dos por tres", explica López que, además, cree que la movilidad en la ciudad tiene que apostar por unos autocares "más pequeños y ágiles". La entidad considera que las paradas están bien situadas, aunque lamenta que "ya no lleguen los buses al entorno del mercado de San Agustín", una circunstancia que cree que le ha ocasionado pérdida de clientes a las placeras. López dice que los cambios de bus "no son cómodos", pero los defiende siempre y cuando mejoren el servicio y lo agilicen.

La asociación de vecinos de O Castrillón reivindica "un sistema de transporte basado en el transbordo". El presidente de la entidad, Domingo Verdini, defiende, además, la ampliación de los horarios, "sobre todo en verano". Las zonas del barrio "peor comunicadas", para los residentes en O Castrillón son la ronda de Nelle, a la altura de la torre Modelo, y la zona de los polígonos industriales A Grela y Pocomaco, que carecen de enlaces directos. Verdini cree que una movilidad "moderna" y efectiva tiene que dejar a un lado "tantas paradas" en sus recorridos y optar por los "transbordos" y por la agilidad en los recorridos.

El presidente de la asociación de vecinos de Feáns, José Ramón Cernadas, explica que las líneas de bus que pasan por el barrio han modificado su recorrido y que todavía están "pendientes de cómo van a quedar". El presidente indica que, ahora, Feáns no tiene conexión con la Universidad y que les gustaría que la tuviese, así que buscarán "implicar a Novo Mesoiro para conseguir un servicio más amplio, por ejemplo, pasando por Carrefour". Por su condición periférica, los vecinos de Feáns consideran que "los transbordos están bien", aunque apuntan a que tendrán "que acostumbrarse".

En Labañou tienen una reivindicación casi histórica: "Nos gustaría que los buses llegasen hasta el ambulatorio de O Ventorrillo porque tenemos a vecinos muy mayores en el barrio que, ahora, tienen que ir en taxi al médico o le tienen que pedir a un familiar que les acerque", explica el presidente de la entidad, Enrique Fernández. A este barrio les dan servicio dos líneas, la 3 y la 3 A, que pasan "con una diferencia de quince minutos" y que llegan al centro por dos recorridos distintos, uno va por la Marina hasta el Abente y Lago y, el otro, por el paseo Marítimo hasta Adormideras. Fernández indica que, en la reforma de las líneas pondrán encima de la mesa la posibilidad de que los buses alarguen su recorrido hasta el Millennium para dar servicio a los residentes en el grupo de viviendas María Pita, ya que actualmente, ningún bus llega hasta esa parte cercana al paseo. "Nuestros vecinos son muy mayores y la cuesta que hay desde Manuel Azaña hasta el Millennium es muy pronunciada y, sobre todo en invierno, se les hace muy difícil de subir y llegan a casa empapados", indica Enrique Fernández.

Novo Mesoiro se caracteriza por su población joven, así que, la mejora de las conexiones con otros puntos de la ciudad es una reivindicación tan antigua como el barrio. "Solo tenemos la línea 21 que va a plaza de Pontevedra, a pesar de que somos muchos vecinos y pasa cada veinte minutos. A primera hora de la mañana y por la tarde, va siempre lleno", explica la presidenta de la entidad, Mónica Calvo. Con una población tan joven, los vecinos solicitan enlaces con el Materno Infantil, con el Chuac y con el Quirón. "La Universidad la tenemos al lado y no hay conexión, tenemos que hacer transbordo e ir hasta Alfonso Molina para poder coger la línea universitaria, además el 21 va muy lleno, somos muchos vecinos y hay muchos niños, así que, con tres carritos de bebé ya ocupamos buena parte del bus", comenta la presidenta.

El barrio de Os Castros cuenta con varias líneas que lo conectan con el Hospital Universitario y con el Abente y Lago, aunque el presidente de la entidad, Paulo Sexto, indica que, para mejorar el servicio, tendría que cambiar la combinación horaria. "A veces pasan el 2 y el 2 A juntos y, después, hay que estar veinte minutos esperando en la parada a que venga otro bus", lamenta. Sexto afea al Gobierno local que trabaje en una modificación de las líneas de los buses sin haber consultado antes a las entidades que representan a los vecinos y a los trabajadores de los barrios. Para la entidad es importante " recuperar que una línea de bus pase por la ronda y por la calle de la Merced para dar servicio a su población, que está envejecida", comenta Sexto. Otra de las mejoras que apuntan desde la entidad vecinal es que existan conexiones con los polígonos industriales y con la Universidad, líneas de las que ahora carecen. Aunque no tenga que ver con el tema de la reestructuración de las rutas, desde Os Castros piden también tarifas más asequibles y que "el bono social sea más social", de modo que las rentas más bajas tengan un descuento mayor que el que hay actualmente.

Por el barrio de Eirís solo pasa una línea, la 1 A, que es "insuficiente", según explica el presidente de la entidad, Xesús Prado, que indica que "la frecuencia de veinte minutos siempre se alarga". Prado incide en que "antes era buena", pero que, "desde que entra en Matogrande pierde minutos", por lo que le gustaría que el bus "fuese más directo". En el barrio tienen una reivindicación histórica y es la creación de una línea o la modificación de alguna ya existente que les conecte con el Chuac y que baje por la avenida de Lamadosa para llegar a la calle Javier López y, de ese modo, diese servicio también a los vecinos de Monelos. "En Eirís vive mucha gente joven y el 1 A no nos lleva hasta la Universidad, tenemos que bajar a Alfonso Molina para coger el bus y hasta no podemos hacerlo en autobús porque el 1 A no pasa por ahí", comenta Prado. Al igual que Aure López, considera que sería más útil "un bus más pequeño que pasara dos veces" al actual bus articulado.

Como pasa también en otros barrios de la ciudad, en O Ventorrillo por ejemplo, en Os Mallos hay una población envejecida a la que le cuesta moverse en el transporte público. La presidenta de la entidad, Aida Antón, lamenta que, por la parte alta del barrio no haya más conexión con el hospital Abente y Lago que la que ofrecen las líneas 1 y 1 A en la estación de autobuses. Antón recuerda que "hace años había una línea que llegaba hasta el Abente y Lago". Otra queja que tienen los vecinos del barrio es "la poca frecuencia del 11", sobre todo los festivos y los fines de semana. A los usuarios del bus de Os Mallos les gustaría que los horarios se ampliasen. "A mí los transbordos me parecen bien porque no se puede colapsar la ciudad, pero también creo que los centros sanitarios tienen usuarios mayores y que para ellos hacer transbordos es complicado", explica la presidenta, que solicita también mejores conexiones con los cementerios de la ciudad.

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