Isabel Reimúndez, Raquel López y Aldara

"Es como si viviésemos en el pueblo, todos nos conocemos y los niños siempre están vigilados"

03.09.2017 | 10:01
"Es como si viviésemos en el pueblo, todos nos conocemos y los niños siempre están vigilados"

Raquel López nació en el Barrio de las Flores. Allí se instaló su madre hace 50 años y también formó su propia familia. Cuando se le pregunta por su vida en el barrio, solo tiene palabras bonitas y recuerdos inolvidables. "Nací allí, en la calle Lirios", dice. Tras 22 años cambió de residencia pero no de barrio. "Luego me fui para la calle Petunias", apunta.

Cuando era pequeña, recuerda que el barrio era "maravilloso" tanto para ella como para sus amigos, que podían jugar allá donde quisiesen. "Apenas pasaban coches, las calles estaban vacías y podíamos correr por donde fuera".

Las pequeñas disfrutan en la "plazoleta del 42" mientras que su abuela elige "la fuente de la Cuca"

Ahora la historia no ha cambiado demasiado. Sus dos hijas, Aldara y Lía, siguen sus pasos y disfrutan del tiempo libre fuera de casa. "Es genial porque las niñas juegan en la calle, las llamas por la ventana y ya suben. Es una vida que no se puede encontrar en otras zonas", confiesa. Para Raquel y su familia, es "como vivir en el pueblo". "Todos nos conocemos y los niños siempre están vigilados. No pasa nada si los pierdes de vista un momento porque sabes que alguien está pendiente y cualquiera se da cuenta si hay alguien que no es del barrio", agrega.

Esa característica de la zona es lo que hizo que Raquel quisiese formar allí a su familia. Sus niñas también tienen un cariño especial al barrio. Aldara, de 9 años, ya tiene su sitio favorito: "La plazoleta del 42 porque allí juego con todos mis amigos". Lo dice sin un ápice de duda. Y su hermana Lía lo confirma.

Para su madre, Raquel, los mejores recuerdos se esconden en otro lugar. "Me encanta el centro del barrio, donde está la arboleda, porque allí antes había columpios y una zona para monopatines que le llaman la U", señala y comenta entre risas: "Allí íbamos cuando éramos adolescentes con nuestros novietes". Ahora ya no queda nada de aquello, pues en la zona se ha instalado un espacio para perros, pero los recuerdos permanecen. "Me parece una zona muy bonita", añade.

Las nuevas generaciones disfrutan de esta zona de la ciudad, que cumple 50 años, gracias a las antiguas. En el caso de la familia Reimúndez, también. La madre de Raquel y abuela de Aldara y Lía, Isabel, lleva toda una vida en el Barrio de las Flores, de lo que está muy orgullosa. Si tiene que elegir un sitio favorito, el suyo es "la fuente de la Cuca".

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