GEMMA MALVIDO.A CORUÑA
Hace unos años decidió que ya era hora de volver a su tierra, de volver a Galicia y enseñar a sus gentes todo lo que había aprendido en el exilio. El martes 9 de octubre interpretará en el teatro Colón los temas de su último disco, Cancionista,
-¿Recordará algún tema antiguo en esta actuación?
-Es la presentación Cancionista. Yo trabajo como un orfebre, me lleva mucho tiempo hacer los trabajos porque sigo el principio de Azorín: complejo por dentro, sencillo por fuera.
-¿Cómo nace este trabajo?
-En una tribu de África del sur, hay la costumbre de que, cuando una mujer se queda embarazada, tanto ella, como las demás, se van unos días al bosque a rezar e improvisar esperando que Madre Naturaleza les inspire la canción del niño que va a nacer y se la cantan en los momentos importantes de la vida, incluso si hace algo reprensible le ponen en el medio de la tribu y le cantan su canción porque creen que, si esta persona hizo algo malo es porque se ha olvidado de su canción. Considero que mucha gente se ha olvidado de su canción y, como yo soy un fazedor de cancións, con las harinas de Dios y del diablo hago el pan de mis canciones y las regalo a las personas.
-Lleva estas creaciones a escenarios muy diferentes...
-Cuando vas dando vueltas por el mundo te das cuenta de que eso es lo bonito, la diferencia. Aquí va a ser también mi presentación oficial como artista gallego. Durante muchos años he tenido la necesidad de no tocar ni en Galicia ni en la Península porque siempre he creído que yo llevaba Galicia al mundo y ahora, traigo mi mundo a Galicia. El paso del tiempo me ha dicho que tengo que hacer sonar mis entrañas aquí. Ha habido mucha mourenza secular y ahora que ha habido un cambio tenemos que despertar a todo eso que llamamos arte.
-Y en cada viaje se encuentra con algún músico que pasa a formar parte de su banda.
-En mayo publiqué Bergondo, un libro con un CD en el que participaron 25 músicos de 7 países diferentes, entre ellos Rosa Cedrón y Amancio Prada.
-Poeta, músico cantante... ¿qué se siente?
-El sentido etimológico de la palabra artista es: servidor de la vida y yo siempre me sentido así. Mi música es una pila, con dos polos y los dos trabajan, el bueno y el malo.
-¿Cuál sería su canción?
-En el caso de un fazedor de cancións todas las canciones son su canción, pero si perdiese las mías, me quedaría con Caravel de caraveles.
-Le llaman trovador, bardo, ¿se ve como el salvador de la tradición?
-Yo no sigo ninguna tradición, porque si pisas en la huella de tu padre no queda marca. Soy un ser libre y siempre me he movido en esa dirección. El público, sin embargo, la disfruta como algo muy popular.
-¿ Qué necesita el público para ir a sus conciertos?
-Falta de prejuicios. El público debe pensar que antes de la gaita y de la zanfona ya había otras cosas y eso es lo importante, la esencia, no la forma, es un eterno recomenzar.