ANA BLASCO.CULLEREDO
Adolfo Iñiquez Quintela y su mujer vieron la necesidad de cambiar de casa ante la llegada de un nuevo integrante a la familia. Un piso de 130 metros cuadrados por 210.354,24 euros en A Zapateira era una oferta inmejorable.
La pareja concretó un acuerdo en la delegación de A Coruña de la agencia Realizaciones Piso Tienda SA, que gestiona la venta de pisos de la urbanización Valaire, por el que la inmobiliaria vendería previamente el piso en el que actualmente residían para financiar la compra del nuevo. Las condiciones de este acuerdo quedaron documentadas en un contrato de arras firmado el 19 de julio por una de las dos empleadas de la delegación y por la mujer de Adolfo Iñiquez: los clientes aportarían 3.000 euros como señal de la compraventa futura del piso de A Zapateira, pero si al cabo de dos meses la inmobiliaria no había vendido su vivienda actual el acuerdo quedaría sin efecto y la agencia debería devolver el dinero entregado. Las empleadas de la agencia inmobiliaria, según relata Adolfo Iñiquez, remitieron vía fax el contrato a las oficinas de Madrid para obtener autorización para su firma, permiso que dijeron haber recibido.
Pasó más de un mes y las empleadas de la agencia no concertaron ninguno cita para un posible interesado por su piso. Llenos de sospechas la pareja se personó en varias ocasiones en la oficina para solicitar información sobre las gestiones de la venta. Al comprobar que eran inexistentes solicitaron la devolución de la señal. La empleada que estaba en la oficina les contestó que las llaves de la caja fuerte, donde estaba el dinero, las guardaba su compañera, que hacía días que no se personaba en el trabajo. Finalmente, reconoció que su se había fugado con el dinero.
Como solución, les prometió una transferencia bancaria para devolvérselo que nunca llegó. Después, les entregó un cheque al portador sin fondos.
Al ponerse en contacto con el director comercial de la empresa en Madrid, Adolfo Iñiquez descubrió que el piso que le habían ofertado por poco más de 210 mil euros valía en realidad más de 300 mil euros, que en la central no tenían constancia del contrato de arras ni de la señal económica abonada. Así relatan los hechos la pareja afectada en una demanda interpuesta en el Juzgado de Instrucción número 6 de A Coruña el pasado 25 de septiembre contra la agencia inmobiliaria Realizaciones Piso Tienda SA y contra las dos
empleadas de la delegación de A Coruña. El contrato de arras, una copia del cheque al portador emitido por la empleada, una copia del cargo en su cuenta por el intento de cobro del cheque sin fondos y una cinta que contiene conversaciones mantenidas con una de las trabajadoras y con el director comercial de Madrid, son las pruebas en las que han basado su denuncia.