Pablo López.A Coruña
El alcalde de la ciudad, Javier Losada, manifestó ayer su conformidad con la futura Lei do Solo de la Xunta, que obligará al Ayuntamiento a destinar el 40% del suelo urbanizable a viviendas de protección oficial, una norma que afectará al Plan General de Ordenación Municipal.
El regidor, además de alabar la medida del Gobierno autonómico, aseguró que el Concello ya había planeado espacios iguales e incluso superiores para las viviendas de precio tasado. "Me parece muy bien. Aquí ya lo cumplimos y llegamos incluso al 100% en algunas zonas", manifestó.
El texto de la futura ley para la distribución del suelo en Galicia todavía no ha sido aprobado ya que la Consellería de Política Territorial, que dirige la nacionalista Teresa Táboas, debe remitirlo en las próximas semanas al Parlamento gallego.
Losada restó importancia a esta situación y prometió que la normativa autonómica no implicará un retraso en la aprobación del plan general de la ciudad. "No va a suponer ningún retraso porque, como he dicho, aquí ya la cumplimos, en algunos casos al 100% y en otros superamos el 40%. A mí me parece una medida estupenda", repitió.
El alcalde rechazó entrar en detalles sobre las repercusiones que la medida tendrá para la ciudad y sobre los puntos del plan general que deberán ser modificados o, al menos, revisados. Tampoco mencionó los temas sobre los que se había debatido durante los contactos que el Ayuntamiento mantuvo la semana pasada con representantes de la Xunta, de la Diputación y de los ministerios de Fomento y Medio Ambiente, así como con empresarios de la construcción y asociaciones vecinales.
Aunque garantizó que el Concello ya cumple la futura norma, Javier Losada olvidó mencionar que el suelo para viviendas protegidas deberá repartirse en función de una serie de directrices, algunas de las cuales ha incumplido el Gobierno municipal durante los últimos años.
El Ayuntamiento, por ejemplo, no podrá desarrollar urbanizaciones como Novo Mesoiro, ya que la nueva ley prohibirá de forma expresa la proyección de áreas destinadas exclusivamente a pisos de precio tasado. Desde el momento en el que la Xunta apruebe los nuevos parámetros urbanísticos, las viviendas de protección oficial deberán repartirse por todos los barrios para permitir, en palabras de la propia Consellería de Vivenda, "la cohesión social".
Los polígonos residenciales de la ciudad, siempre y cuando la Lei do Solo sea finalmente aprobada por el Parlamento autonómico, deberán combinar viviendas protegidas y de precio libre.
La Consellería informó de que todas las familias cuyos ingresos mensuales no superen los 3.300 euros, un 85% de la población, podrán acceder a los pisos de precio tasado.
Arquitectos y promotores inmobiliarios acogen la noticia sobre los cambios normativos con cautela, aunque, al contrario que el alcalde, reconocen que constituirá un importante cambio para la ciudad y opinan que obligará a una adaptación del Plan General de Ordenación Municipal. "Estamos estudiando de qué manera van a incidir las nuevas normativas en el plan. Supondrán un cambio sustancial", comentó el pasado lunes Manuel de la Iglesia, presidente del Colegio de Arquitectos.
La Federación de Asociaciones de Vecinos piensa que la Lei de Solo que aprobará la Xunta resultará muy beneficiosa para los ciudadanos, algunos de los cuales han participado sin éxito en los sorteos de viviendas protegidas. "Son necesarias más viviendas protegidas en la ciudad. Sale una tanda, como en Tabacos, Eirís y Novo Mesoiro, pero queda mucha gente fuera", dijo el dirigente vecinal José Antonio Folgueira.