M. C. S..CARBALLO
Uno de los imputados por el asesinato de un joven de Malpica en junio del 2006 prestó ayer declaración en el juzgado de Carballo como presunto encubridor de los hechos. Plácido B.T., un vecino de Fisterra que había entregado el arma del crimen a la Guardia Civil casi un año después de que se produjesen los hechos, se desvinculó del caso y aseguró que no conocía de nada a los procesados ni a su familia.
Placido B.T. aseguró que la pistola se la entregó en el mes de septiembre o octubre del 2006 Chinto, un toxicómano de la zona, cuando fue a casa de su hermano Paulino para buscar metadona.
Según su declaración, Chinto le preguntó si le interesaba la pistola, que estaba toda oxidada "y se veía que no funcionaba". Finalmente, Plácido B.T. la aceptó sin darle nada a cambio, como un regalo, y se la llevó para realizar grabados. Según su versión, ninguno de los dos hermanos le dijeron de donde habían sacado el arma.
El imputado aseguró que cuando entregó el arma a la Guardia Civil declaró que estaba relacionada con un homicidio porque así se lo había contado un conocido suyo, Ángel, que también estaba presente cuando le dieron la pistola y que dos semanas más tarde le contó "la película que había pasado en Carballo". Plácido B.T. declaró ayer ante el juez que Ángel le pidió que tuviese cuidado con el arma, por lo que empezó a coger miedo y decidió entregarla a la Guardia Civil.
Reconoció que su primer impulso fue arrojarla al mar, pero finalmente decidió entregarla. También aseguró que en esos momentos la tenía metida en una lata de aceite. Tras esta declaración en el Juzgado número 2 de Carballo, el caso volverá a la Audiencia Provincial que es donde se encuentra todo el sumario, según explicó el letrado Víctor Espinosa.
Plácido B.T. decidió presentar el arma homicida a la Guardia Civil en abril del año pasado alegando que se la habían entregado los dos hermanos toxicómanos. Posteriormente, hubo un careo entre los tres, donde Plácido B.T. mantuvo su versión y los dos hermanos lo negaron. Desde entonces, Plácido B.T., que ya fue condenado por tráfico de drogas, está imputado como encubridor de los hechos.
El 3 de junio de 2006 el joven malpicán Gerardo Martín Rey Pose fue asesinado de un tiro en una carretera secundaria entre los municipios de Coristanco y Ponteceso, cuando llevaba a su casa a un amiga.
Poco después fueron detenidos tres jóvenes de los barrios marginales de Carballo como presuntos autores de los hechos, los
hermanos José Francisco y Rogelio B.B. y su primo Iván A.B., que en el mes de septiembre fueron puestos en libertad por falta de pruebas.
A finales de noviembre de ese año el juez decretó prisión para Iván A.B. porque unas pruebas de ADN lo relacionaban directamente con la muerte del joven malpicán. Es el único que permanece en prisión por este caso.