AMAIA MAULEÓN | A CORUÑA
Kalandraka, Factoría K, OQO Editora y Nova Galicia Edicións han regresado de su viaje con la maleta cargada de proyectos y con muy buenas perspectivas puestas en este mercado, que se mostró interesado en comprar los derechos de varias de las obras gallegas.
El mercado editorial chino quiere poner fin a años de proteccionismo y abrir sus páginas a otras culturas, historias y estéticas. Galicia no quiere perder la oportunidad y en la recién clausurada Feria del Libro de Pekín tendió los primeros puentes.
Cuatro editoriales gallegas -Kalandraka, Factoría K, Nova Galicia Edicións y OQO Editora- han participado en esta feria en la que España acudía como país invitado y, según aseguró ayer la ministra de Cultura, Ángeles González Sinde, "hemos sabido aprovechar nuestra presencia allí y se multiplicará la potencia global del libro español y el creciente interés de la zona por nuestro país".
Los participantes gallegos comparten estas buenas perspectivas y coinciden en haber comenzado una serie de contactos "muy interesantes" para la compraventa de derechos de sus obras editoriales.
"El trabajo comienza precisamente ahora, cuando ha terminado la feria", destaca Paz Castro, de Kalandraka. La editorial pontevedresa, especializada en libro infantil, tiene ya publicados en chino dos libros: Avós, de Chema Heras y Rosa Osuna, y Renato, de Manuel Hidalgo.
"China es un mercado emergente y se abren grandes oportunidades allí", asegura Castro, que destacó la gran acogida que tuvieron sus obras, "especialmente Cerca, de Natalia Colombo, que es posible que se traduzca pronto al chino".
Los libros de arte gallego de Nova Galicia Edicións despertaron también gran interés en la feria, según explica el director de la editorial, Carlos del Pulgar. "En Fráncfort ya habíamos negociado con dos editoriales chinas, pero ahora es posible que cerremos tratos con otras cuatro", indica. "Especialmente están interesados en la vanguardia y los realismos gallegos y también en los libros infantiles, sobre todo en una colección que tenemos sobre valores como el medio ambiente y el reciclaje y otros temas como el alcohol y las drogas". Del Pulgar resalta lo bien recibidos que se sintieron en este certamen y su interés en seguir abriendo caminos en este "interesantísimo mercado". OQO Editora, editorial gallega especializada también en literatura infantil, tuvo un contacto muy directo con los lectores chinos ya que organizaron diversos talleres promovidos por el Instituto Cervantes de Pekín.
"Los niños son niños en todas las partes del mundo y los temas de nuestros cuentos les atraen igual que a los gallegos", explica Eva Mejuto. Las diferencias que encontraron fueron sobre todo estéticas. "Sus álbumes ilustrados son más lineales y convencionales que los nuestros, aunque los ilustradores desean hacer trabajos más artísticos", describe.
"Este tipo de encuentros siempre ayudan mucho a establecer nuevos contactos y esperamos que pronto sea posible publicar allí", concluye la editora.