ÁGATHA DE SANTOS | VIGO
-¿La danza puede expresar cualquier sentimiento?
-Depende del coreógrafo y del artista, pero la danza es un arte que expresa con el cuerpo y con lo primero que se expresó el ser humano fue con el cuerpo. La danza no es sólo el baile, es el movimiento, la música, el vestuario... Quien va a ver ballet va a ver un conjunto de arte.
-¿Qué tiene que tener un bailarín para formar parte del Ballet Nacional de Cuba?
-Un físico adecuado, buen oído musical y un sentido de captación del movimiento, pero lo más importante es que sepa moverse, expresarse y que tenga capacidad de proyectarlo. Un artista tiene que poder comunicar.
-¿Comunicarse con el público desde el escenario no es lo más difícil?
-Es algo que no se ve frecuentemente, pero que existe. Por eso existe el ballet.
-Cuando fundó la compañía, ¿pensó que llegaría a tener el reconocimiento y el prestigio de los que goza hoy?
-Cuando empecé a bailar lo hice porque amaba la danza, porque me sentía feliz con lo que hacía y si sigo bailando es porque continúa haciéndome feliz. Enseñar a los nuevos bailarines es lo mejor que puedo dar. Cuando monté la compañía no lo hice pensando en premios ni en reconocimientos, sino en lo importante que sería para la danza tener una compañía. Todo lo que vino después, los premios, los reconocimientos, la hacen a una más feliz, pero no he hecho nada pensando en esto, sino en hacer feliz a los demás.
-Además de la técnica, ¿qué lección le gustaría que aprendieran de usted sus alumnos?
-Lo que sé, la experiencia. Siempre hay nueva gente a la que enseñar. Es algo que no acaba nunca, que es eterno.
-¿De dónde saca el vigor?
-Pienso que lo saco de lo que recibo: el estímulo de ver el resultado en escena, de ver cómo lo agradece el público.
-¿Hay algo de narcisismo en el artista?
-Un artista siempre tiene el complejo de que no lo está haciendo bien.
-¿Incluso usted ?
-Claro. Siempre pienso que puedo hacer las cosas mejor.
-¿Nunca ha pensado en retirarse, en tomarse la vida con más calma?
-¿Retirarme? Sé que la muerte llegará algún día, pero no pienso en ella. Pienso en todo lo que tengo que vivir.
-¿Qué le queda aún por hacer?
-Más ballet, enseñar a otra gente, ver que la compañía sigue hacia adelante, ver el futuro de la vida y del espacio.
-¿A qué se refiere con lo del espacio?
-El espacio es algo que me fascina. ¿No le parece insólito que estemos solos? Creemos que somos tan fabulosos que sólo existe nuestra inteligencia en el universo.
-¿Y en Dios también cree?
-Creo en el ser humano. Pero, ¿el espacio no es también Dios?
-¿Lleva la cuenta de cuántos premios tiene?
-No sé, miles y miles.
-¿Y dónde los guarda?
-En casa y en el Museo de la Danza de Cuba. Los premios siempre son algo precioso.