LAURA CAMACHO | MADRID
La segunda entrega de la trilogía literaria Millennium, de Stieg Larsson, llega hoy a los cines con una Lisbeth Salander más heroína e incendiaria que nunca, y que interpreta de nuevo Noomi Rapace, "la actriz ideal para luchar por los derechos de la mujer", según el productor de la colección, Sooren Staermose.
"Es la mejor actriz para luchar contra los hombres que no aman a las mujeres, basta ya de meterse con ellas. Id con cuidado, machistas, porque Lisbeth Salander está al acecho", afirma en una entrevista a través de correo electrónico el productor responsable de la adaptación al cine de la trilogía Millennium.
En esta segunda entrega, con el mismo título en la cartelera de España que en la novela, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, Lisbeth Salander, además de millonaria, es la mujer más buscada del país. Sus huellas están en el arma con la que han asesinado a dos colaboradores de la revista Millennium, a punto de sacar a la luz un polémico reportaje sobre el comercio sexual en Suecia.
La segunda parte nace con un grado de expectación mucho menor que la primera, Los hombres que no amaban a las mujeres, ya que los miles de lectores de la trilogía del sueco ya conocen los rostros de los dos protagonistas, el periodista Mikael Blomkvist, y la pirata informática y bisexual Lisbeth Salander. Con los mismos mimbres en el reparto de protagonistas, la diferencia en el equipo reside en el director; el sueco Daniel Alfredson toma el testigo en la segunda y tercera entrega del director danés Niels Arden Oplev, responsable de la primera.
Para el productor, el rodaje del segundo y tercer libro no ha planteado ningún problema técnico, algo que sí surgió en la primera parte ya que no nevó lo suficiente. La primera parte también facilitó el resto de la adaptación con la elección de escenarios y vestuario, si bien, las dificultades de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina pasan por "una presión mental tremenda". "Cien días de rodaje son muy duros", dice Staermose, tras lo cual destaca que, a pesar de recortar personajes e historias de las narradas por Larsson, el secreto de una buena adaptación es "lograr que el público tenga la impresión de haber visto todo el libro en la pantalla". "Optamos por ser fieles a la novela", explica Staermose.
Después de dar el salto a la gran pantalla, las historias creadas por Larsson darán el salto también a la pequeña. El fenómeno Millennium saltará también a la televisión, convertida en una serie de seis capítulos con material inédito grabado durante el rodaje de las tres películas.
Canal+ ha adquirido los derechos de emisión tanto de las tres películas como los de la serie televisiva, que podrá verse en 2010.