AGENCIAS | LOS ÁNGELES
Samantha Geimer, víctima del caso Polanski, pidió ayer a un tribunal estadounidense que retire los cargos contra el cineasta por las consecuencias negativas que estaba teniendo en su vida actual, informó el diario Los Angeles Times.
Geimer acudió hasta la Corte de Apelaciones en Los Angeles que revisa la situación judicial de Roman Polanski para intentar conseguir que los magistrados desestimen los cargos que pesan sobre el cineasta desde 1977, cuando fue denunciado por abusar sexualmente de ella.
El realizador ganador de un Oscar por The Pianist (El pianista, 2002) se declaró culpable en 1978, pero se dio a la fuga antes de que finalizara el procedimiento judicial. Su reciente apresamiento en Suiza, donde continúa retenido a la espera de la extradición a Estados Unidos, volvió a llevar a Geimer a los medios de comunicación, lo que ha tenido consecuencias en su salud, así como en su vida laboral "con la posibilidad real de que Samantha pudiera perder el trabajo", afirmó su abogado, Lawrence Silver.
Desde el arresto de Polanski, Geimer ha recibido 500 llamadas de reporteros de lugares como Alemania, Israel o Japón, ha sido requerida por los principales programas de televisión de Estados Unidos y los paparazzi han cercado su domicilio en Hawai. Incluso le han llegado a ofrecer regalos a cambio de su testimonio, dice el diario angelino.
Geimer, de 46 años, tenía 13 cuando declaró ante un tribunal en contra de Polanksi y aseguró que el director la violó durante una sesión fotográfica. En 1993, Polanski y Geimer llegaron a un acuerdo para enterrar el asunto a cambio de que el cineasta pagara a la víctima medio millón de dólares.
Roman Polanski fue detenido el pasado 26 de septiembre en un aeropuerto de Suiza, donde iba a recibir un homenaje por su trayectoria cinematográfica. Desde entonces, permanece en una prisión suiza, puesto que la justicia del país alpino le denegó la libertad condicional el pasado 23 de octubre por considerar que existía riesgo de fuga.
Por otra parte, Estados Unidos, que disponía de 40 días desde el momento de la detención para reclamar formalmente la extradición del cineasta, lo hizo el pasado 23 de octubre. El abogado de Polanski ya había expresado la posibilidad de que éste fuese a explicarse a Estados Unidos "si el proceso se eterniza". Si es extraditado, el Roman Polanski podría cumplir hasta dos años de cárcel.