ISABEL LAGUNA | MADRID
Alejandro Sanz aseguró ayer que con su nuevo disco, Paraíso Express, ha recuperado "el espíritu" de sus primeros trabajos y que se siente "muy cercano" al cantante que hace casi 20 años iniciaba una carrera, sin sospechar que se convertiría en una de las pocas estrellas internacionales del pop en español.
Y puede que el hecho de haber vendido más de 20 millones de discos o de haberse convertido en el objeto de deseo de miles de fans (un periodista llegó a llamarle en un titular El desmayador) no haya cambiado el carácter simpático de este cantante que hoy ha congregado a 200 periodistas, cámaras de televisión y fotógrafos para la presentación en Madrid de su octavo disco de estudio. El primer sencillo, Looking for Paradise, que canta con Alicia Keys, ya se ha colocado en el número 1 en distintos países. "Hoy es mi día paraíso. Para mí el paraíso son las diez canciones de este disco, que ahora quiero compartir con la gente", afirmó el cantante.
Tres años después de su último disco, El tren de los momentos, Alejandro Sanz está más optimista que en etapas anteriores: "Se escribe mejor desde la alegría, todo se hace mejor desde la alegría, aunque los artistas nos nutrimos de todas las sensaciones", explicaba, mientras apuntaba que la oscuridad "también enseña cosas".
Con este nuevo álbum, Sanz se ha planteado dar "un brinco", no sabe si "para alante o para atrás" renunciando a los arreglos flamencos y latinos que tanto éxito le han dado con temas como Corazón partío para acercarse más al pop y al rock anglosajón de la mano del productor Tommy Torres. "Aquí empieza una etapa nueva", aseguró Sanz mientras decía que el flamenco seguirá en su voz y en su forma de cantar. "Yo respiro como respiran los flamencos y miro como miran los flamencos, el flamenco ha sido más importante para mí que Jimmy Hendrix o Prince".
Además del nuevo álbum, Sanz ve publicado ahora en 40 vueltas al sol su cancionero, el de un artista que asegura que su subconsciente es "más lúcido" que su conciencia.