AGENCIAS | NUEVA YORK
La última cinta de Pedro Almodóvar, Los abrazos rotos, llegó ayer a los cines de Nueva York acompañada de una gran atención mediática y unas buenas críticas que realzan la calidad de la cuarta colaboración entre el manchego y Penélope Cruz. "¿Puede haber algo como la melancolía exuberante? No se me ocurre otra manera de describir el espíritu de Los abrazos rotos, un título que apunta un indicio revelador de la paradoja: Es intensa y vivaz, tierna y cruel", comienza la amplia crítica que le dedicó ayer el New York Times.
Ese diario apunta que la cinta tiene una estructura "intrincada y enigmática, llena de giros y retrocesos" y que sus "texturas visuales y sonaras son exuberantes y sensuales, como nos ha acostumbrado el señor Almodóvar, aunque sus ricos colores y profundos sonidos de algún modo iluminan un terreno emocional inusualmente austero".
Añade que como otras de sus cintas, esta última deja al espectador en un estado de "contradicción, mezcla de devastación y euforia, de diversión y consternación, un estado que merece tener un nombre clínico", que podría ser "Almodóvaria, un síndrome que muchos estamos más que contentos de sufrir".
Sobre la propia figura del director, el Times asegura que tiene "un don para los comienzos felices" y destaca sus constantes inspiraciones en los clásicos del cine y su "compromiso con las grandes tradiciones de los melodramas jamás es meramente nostálgico".
En cuanto a la elogiada Penélope Cruz, que logró el Oscar por Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, y de quien también se espera con expectación el estreno en diciembre del musical Nine, de Rob Marshall, el Times asegura que se ha convertido en "el nexo de Almodóvar con las gloriosas tradiciones de las estrellas del pasado".
La española, de 35 años, da vida en la película a la desdichada Lena, una joven que sueña con triunfar en el cine y se labra, de la mano del director Mateo Blanco (Lluís Homar), un aspecto muy cercano al de Audrey Hepburn en películas como Desayuno con diamantes, tal y como quiso Almodóvar. "Penélope Cruz hace lo posible por actuar mal en varias escenas de Los abrazos rotos, pero su esfuerzo está condenado al fracaso. Es magnífica, incluso cuando se supone que su actuación ha de ser torpe", asegura el Wall Street Journal en su correspondiente crítica en referencia a escenas en que la española interpreta a una actriz.