TERE GRADÍN | A CORUÑA
El contrabajista Kyle Eastwood presenta su cuarto trabajo, Metropolitain. El disco recoge nueve temas más un bonus track -que lleva por titulo Live For Life- en los que le acompañan Till Brönner, Eric Legnini, Manu Katche y Camille. El hijo de Clint Eastwood captura con este trabajo el sonido que su banda había plasmado en gira, además de su admiración por la cultura europea.
El álbum arranca con la composición que le da título, Metropolitain, que contiene una magnífica base de piano de Erig Legnini acompañado por Till Bronner a la trompeta y Camille en la parte vocal. También destaca la aportación del trompetista Till Bronner en el tema titulado Bold Changes, además de la influencia europea de este nuevo álbum en canciones como Rue Perdue, Le Balai o Samba de París.
Junto a su productor y, desde hace tiempo, colaborador Michael Stevens -con quien ha escrito bandas sonoras de éxito como El intercambio y Gran Torino-, Kyle estaba impaciente por hacer un disco que tuviera la energía y el espíritu que les son propios. Para lograr esto buscaron la ayuda de Erin Davis -hijo del legendario Miles Davis-, quien se sumó a la producción del álbum, grabado en París.
Kyle Eastwood comenzó su carrera en 1998 con la publicación de From There To Here y desde entonces todos sus proyectos han contado con buena acogida tanto de crítica como de público. No ha sido fácil para el vástago mayor (Los Ángeles, 1968) de Clint Eastwood quitarse la etiqueta de "hijo de", pero Kyle ha intentado abrirse camino a base de tocar durante años en los clubs de Los Angeles y Nueva York hasta lograr su primer contrato.
Kyle nació en Los Ángeles pero creció en Carmel (California) donde hacía los deberes mientras escuchaba discos de figuras del jazz como Duke Ellington, Count Basie y Miles Davis. La afición al jazz del clan Eastwood es sobradamente conocida, empezando por su padre Clint, que en 1998 dirigió Bird, una de las mejores películas sobre el género. Su hijo Kyle se inició en el bajo eléctrico tocando con sus compañeros del instituto y aprendiendo de oído las líneas de bajo de R&B, reggae y de la Motown. Se pasó al contrabajo, sobre todo después de conocer a Ray Brown y John Clayton, y haber pasado muchas horas en el plató con Lenny Niehaus.
From There to Here, su álbum de estreno, era un trabajo con gran variedad de estilos, al igual que este último Metropolitain. Siete años después daba continuidad a su carrera discográfica con Paris Blue, en el que el artista muestra un sonido propio basándose en el jazz con toques de groove y funky. El álbum llegó a ser número uno en las listas de jazz francesas. Después vendría Now (2006) y ahora este esperado Metropolitain.