ANTONIO BOÑAR
Pues sí, para empezar, el absurdo título de esta olvidable comedieta no engaña y lo que se esconde detrás no es más que eso: las tribulaciones de un auténtico cretino que va por la vida saltando de alcoba en alcoba con el único objetivo de alimentar su ridículo ego. El tipo en cuestión responde al nombre de Connor Mead, trabaja como fotógrafo de famosos y es incapaz de asomarse a los bolsillos del alma de cualquiera de las mujeres que se beneficia con inmadura y superficial fogosidad. Vamos, un campeón al que nunca le han explicado que el sexo sólo es gimnasia y que lo importante es el deseo. Como decía el personaje interpretado por Eusebio Poncela en Martín (Hache) (1997): "A mí no me atrae un buen culo, un par de tetas o una polla así de gorda; bueno, no es que no me atraigan, claro que me atraen: me encantan, pero no me seducen. Me seducen las mentes, me seduce la inteligencia, me seduce una cara y un cuerpo cuando veo que hay una mente que los mueve que vale la pena conocer..., conocer, poseer, dominar, admirar? La mente, Hache, yo hago el amor con las mentes, ¡hay que follarse a las mentes!".
Luego está el actor que interpreta al susodicho macho alfa, un tal Matthew McConaughey. Un simple repaso a su filmografía resultará bastante más elocuente para definir su trabajo que empezar a soltar una nutrida lista de adjetivos. Como bien dice mi amigo Jesús: por sus hechos les conoceréis. Veamos, este guaperas de laboratorio que no tardó ni dos telediarios en demostrar que su parecido con Marlon Brando se reducía únicamente a las facciones de su rostro ha perpetrado, entre otras lindezas y centrándonos en el terreno de la comedia romántica, filmes como Planes de boda (2001), Cómo perder a un chico en 10 días (2003), Novia por contrato (2006) o Como locos? a por el oro (2008). En fin, ya ven que el tipo tiene unos antecedentes que no presagiaban nada bueno. Y, efectivamente, en Los fantasmas de mis ex novias sucede lo que nos temíamos y McConaughey da rienda suelta a su reducido catálogo de muecas pánfilas y expresiones huecas (resultan especialmente bochornosas las caras de susto que pone cada vez que se le aparece alguno de los espectros mencionados en el título).
El caso es que, durante el fin de semana en que se celebra la boda de su hermano, la visita fantasmal de esos antiguos amores hará recapacitar al bueno de Connor Mead y éste hallará, finalmente y como no podría ser de otra manera, el buen camino. Pero no sólo tendrá que vérselas con ex novias llegadas del más allá, también se le aparece de vez en cuando su difunto tío, un trasnochado playboy que incidirá en la errática perspectiva vital de ir por el mundo esquivando el amor verdadero y bla bla bla? Sin duda, este personaje interpretado por Michael Douglas y sus lecciones de seducción son lo más salvable del filme.
Arthur Rimbaud escribió en 1870 estos versos:
Luego tú sentirás tu mejilla arañada?
Un beso diminuto correrá por tu cuello
como una araña loca?
Y me dirás, bajando la mirada: "¡Búscala!".
Y nos llevará tiempo encontrar ese bicho
que viaja tantísimo?
Y, bueno, nada, que son unos versos preciosos y que, posiblemente, el amor se acaba cuando dejamos de buscar ese bicho que viaja tantísimo.
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Los fantasmas de mis ex novias
Estado Unidos, 2009
Director: Mark Waters
Reparto: Mathew McConaughey, Jennifer Garner, Breckin Meyer, Lacey Chabert
Comedia romántica, 141 minutos