AGENCIAS | SANTIAGO
El intelectual y galleguista Isaac Díaz Pardo aseguró ayer que "sólo" un interventor judicial puede salvar al Grupo Sargadelos, que, según sus estimaciones, adeuda unos 3,5 millones de euros a los bancos.
Díaz Pardo explicó que compareció ayer durante una hora en un juzgado de Viveiro (Lugo) para declarar como querellante del intento de expulsión del grupo empresarial hace dos años. Además, también ayer prestaron declaración seis accionistas y directivos de Sargadelos. En este sentido, criticó, en relación a los nuevos gestores, que "ellos dicen que pierden para justificar los ERE". Al respecto, recordó que el segundo Expediente de Regulación de Empleo durará hasta agosto y afectará a 200 empleados. "Quieren hipotecar una sociedad para ayudar con esa operación. Es una trampa tremenda", sostuvo, "lo único que puede salvar la situación como está es una intervención".
"Fue bien. No tengo por qué mentir y supongo que los seis querellados estarían a la defensiva", sostuvo, con respecto a su declaración judicial, Díaz Pardo, quien ayer recogió sus pertenencias del Instituto Galego de Información. El grupo mayoritario de accionistas de esta entidad aprobó ayer su nueva dirección, en la que se cambia la figura de consejero delegado por una gerencia colegiada en la que los opositores a Isaac Díaz Pardo (que hasta ahora ostentaba el liderazgo) presentaron una propuesta en la que se reservan tres puestos y en la que ofrecen otro al fundador.
De este modo, y tras más de dos horas, la mayoría de los 300 accionistas aprobaron la propuesta que lleva a esa dirección colegiada al empresario de Ribadeo Segismundo García, el miembro del consejo de administración de Sargadelos Javier Remeseiro y a la empresa Ligsa (que pertenece a O Castro y en cuya dirección también tiene mayoría los opositores a Díaz Pardo). Fuentes próximas al intelectual galeguista, que no acudió a la asamblea, apuntaron que con toda probabilidad el hasta ahora consejero delegado "rechazará" este puesto.