AGENCIAS | MADRID
Parece que el cine pone fin a años de crisis. Por primera vez en cuatro años ha aumentado tanto el número de espectadores como la cifra de recaudación según los últimos datos, presentados ayer. Los tres filmes más vistos en 2009 son estadounidenses: Up, Avatar y Ice Age 3. La película española más vista es Ágora, a la que siguen Planet 51 y la coruñesa Celda 211.
Los exhibidores aseguran que si en España no existiera tanta piratería, estos datos serían todavía más "espectaculares", similares a los de los países del entorno de España donde, en opinión de la Federación de Cines de España (FECE), se combaten más estas prácticas.
La razón principal que ha hecho del cine una opción de ocio más atractiva en estos últimos doce meses ha sido su oferta.
La llegada del 3D y un cine español más variado en género y ambicioso en la producción han sido determinantes, apuntaron los exhibidores.
Tal es la importancia de la buena acogida del cine en 3D que ya supone un 5,4% del mercado, a pesar de que muy pocas salas cuentan con esta tecnología en España.
Y la tendencia sigue siendo al alza. Con los datos que maneja la Federación de Cines de España ya se calcula que el mes de enero de 2010 será el más exitoso de la historia en las salas españolas.
Para el vicepresidente de FECE, Fernando Évole, es primordial el acuerdo entre distribuidores y exhibidores para asumir el coste de la digitalización que se impondrá en la mayoría de salas españolas.
En 2009, según FECE, el número de espectadores creció el 16,4% en Alemania, el 15% en Holanda, el 6,8% en Noruega, el 5,7% en Francia y el 5,6% Reino unido. En este sentido, Juan Ramón Gómez Fabra, presidente de FECE, expresó su apoyo al Gobierno en su intento de regular la piratería.
Norma catalana
Por otra parte, la FECE calificó de "imposición política" y de "intromisión en las leyes del mercado" la norma catalana de cine que obliga a subtitular o doblar el 50% de las copias de las películas estrenadas en Cataluña (excepto los filmes europeos, que deberán acogerse a esa obligación a partir de las 15 copias).
Los exhibidores aseguran que no sólo les va a afectar a ellos, "sino también a la distribución y a la producción". Según Enrique González Macho, vicepresidente de FECE, no se trata sólo un pulso a Hollywood, "porque también afectará de manera muy radical al cine independiente".