M. VÁZQUEZ | SANTIAGO
Pese a las duras críticas vertidas en las últimas semanas por su gestión al frente de la Consellería de Cultura, Roberto Varela se reafirma en sus decisiones y en sus opiniones, incluso en las que han desatado más polémica. Preguntado por la difusión ayer de una carta firmada por los 11 escritores gallegos galardonados con el Premio Nacional de Literatura en la que piden su "cese inmediato" por su "continuo desprecio" hacia la cultura gallega, Varela consideró estas críticas "totalmente injustificadas" y negó haber dicho "nunca" algo "negativo" o que vaya "en detrimento" de lo que se produce en Galicia o del talento de sus creadores.
El detonante de esta última polémica que salpica al conselleiro -en el punto de mira también por la gestión que está realizando su departamento del Xacobeo- se produjo la semana pasada durante su intervención en una conferencia-coloquio organizada por el Fórum Europa en A Coruña. Preguntado por su opinión acerca de si la cultura gallega vive un poco encerrada en sí misma, Varela respaldó esta afirmación al asegurar que es "una cultura ensimismada y ciertamente a veces acomplejada".
Las declaraciones del responsable de Cultura de la Xunta levantaron ampollas en los círculos intelectuales, que interpretaron sus palabras como un ataque a la producción artística y a los creadores gallegos. Este malestar por la intervención del conselleiro se tradujo ayer en una queja oficial firmada por los 11 premios nacionales de Literatura de Galicia -Alfredo Conde, Paco Martín, Antón Santamarina, Xabier P. DoCampo, Manuel Rivas, Fina Casalderrey, Manuel Lourenzo, Suso de Toro, Rubén Ruibal, Agustín Fernández Paz y Xusto Beramendi- en la que, directamente, exigen su "dimisión o cese inmediato".
Los 11 escritores coinciden en que las declaraciones del conselleiro son "insultantes, despectivas" y "claramente ofensivas para los creadores y gestores de la cultura gallega" al tiempo que le acusan de tener "un hondo complejo de inferioridad identitario". "Estamos verdaderamente asombrados y hartos de que el conselleiro de Cultura del Gobierno gallego desprecie sistemáticamente la cultura gallega, como un auténtico bombero pirómano", señalan.
Sin aclarar si la petición planteada por los escritores gallegos le hará pensar en dimitir (un debate en el que no quiso entrar) y tras anunciar que "cuando reciba la carta, contestará si procede", el conselleiro se defendió enmarcando sus declaraciones en la necesidad que tiene Galicia de "salir al exterior con más seguridad y con menos miedo". "Tenemos que actuar en el exterior sin complejos, como hacen otras comunidades, como hace Cataluña o Andalucía", insistió tras leer "el texto literal" de su intervención la semana pasada en A Coruña "para que ustedes juzguen si va en detrimento o es una visión negativa de la cultura gallega".
En este sentido, el responsable de Cultura matizó que al hablar del "ensimismamiento" y los "complejos" de la cultura gallega, hablaba de romper "tópicos" y de lo que "hay que hacer para promocionarnos" pero sin "poner en duda nuestras cualidades". "Conozco muy bien cuál es la visión que hay en el exterior de Galicia y cuál es la promoción de Galicia en el exterior y os puedo asegurar que se puede mejorar", resumió el conselleiro, que atribuyó esta situación al hecho de que "nunca se hizo un trabajo permanente, sólido y racional sobre la salida" de la cultura gallega.
Roberto Varela hizo estas declaraciones en la presentación del programa de actividades con motivo del Año del Libro y la Lectura. Con tres millones de presupuesto y el objetivo de "reactivar la motivación para leer", el conselleiro de Cultura reconoció que pese al "alto nivel de creatividad literaria" de Galicia, los índices de "lectura y de consumo de libros están por debajo de la media española", aunque se mostró confiado en que el esfuerzo "promocional" previsto para este año dé sus frutos.