AGENCIAS | NUEVA YORK
El autor estadounidense Jerome David -J. D.-, Salinger, autor de la conocida novela El guardián entre el centeno, falleció a los 91 años, informó ayer su agente literario, Phyllis Wesberg. Salinger, que vivió los últimos años en una reclusión elegida por él mismo, murió el miércoles por causas naturales en su casa de New Hampshire, confirmó su representante literario.
El escritor se había roto una cadera el pasado mes de mayo y se había recuperado bien, dijo Wesberg, que también señaló que su salud se deterioró a principios de año. "No sufrió ningún dolor en el momento de su muerte", añadió la representante mediante un comunicado de prensa, en el que también subrayó el deseo del autor de llevar una vida apartada, "defendiendo su privacidad a toda costa".
La familia de Salinger, señala el comunicado, "pide respeto hacia él, su trabajo y su privacidad, así como la de la familia, en términos individuales y colectivos". "Salinger subrayó que estaba en este mundo, pero no era parte de él", dijo la representante, que también señaló que su espíritu está con su familia "y con aquellos que él amaba, independientemente de que fueran figuras históricas, religiosas, amigos personales o personajes de ficción". Wesberg añadió que al autor "le echarán de menos los pocos que consideraba cercanos y los muchos lectores que amaban su escritura".
El guardián entre el centeno se publicó en 1951 y se hizo muy popular entre los críticos y jóvenes. La historia la narra, en primera persona, Holden Caulfield, un adolescente rebelde, inadaptado e inmaduro, pero de gran perspicacia. Se dice de la novela que es la única que ha sabido captar lo que es la adolescencia con todas sus contradicciones; la fórmula del carácter del desorientado protagonista la ofrece su propia hermana, Phoebe, cuando le dice que, sencillamente, no sabe lo que quiere.
La novela ha sido de los libros más estudiados por los alumnos de secundaria y al tiempo, se la ha citado como favorita por muchos asesinos en serie y otros inadaptados.
. xiste toda una leyenda negra que vincula a El guardián entre el centeno con crímenes y que incluso asegura que el libro alberga un código oculto del cual la CIA haría uso para seducir a adolescentes y conseguir de ellos que asesinasen a personas que le resultasen molestas. La anéctoda más conocida en torno a la obra es la protagonizada por el asesino de John Lennon, Mark Chapman. El asesino del músico tenía El guardián entre el centeno como libro de cabecera y, además, lo llevaba en la mano en el momento de su detención. El hombre que intentó matar a Ronald Reagan, John Hinckley Jr., se confesó también obsesionado con el libro.
A la controversia existente alrededor del libro se suma la que se centra en su autor, un hombre esquivo con los medios y la vida pública. En 2000, su hija, Margaret Salinger, publicó El guardián de los sueños, donde afirmaba que su padre se bebía su propia orina, sufría glosolalia, rara vez tenía relaciones sexuales con su madre, la tenía como una "prisionera virtual" y se negaba a permitirle ver a sus parientes y amigos.