AGENCIAS | BARCELONA
Un total de 576 pantallas de las 790 que hay en Cataluña cerraron ayer sus puertas al público como acto de protesta contra la ley del cine catalán aprobada por la Generalitat, lo que representa un 75% de las salas, según explicó el presidente del Gremio de Empresarios de Cine, Camilo Tarrazón.
Los exhibidores subrayaron: "Con esta ley no tendremos películas", y advirtieron al Gobierno catalán de que "no utilice la lengua como herramienta política".
Según Tarrazón, ayer pararon todas las grandes salas y multicines de Cataluña, a excepción de pequeñas salas municipales y, en Barcelona, de los cines Alexandra y Lauren Films. En este último caso, Tarrazón precisó que "Lauren se ha manifestado en contra de la ley del cine, pero en su situación económica no se puede permitir cerrar un día".
Tarrazón señala que "la digitalización puede ser la solución para garantizar la diversidad lingüística en las salas de cine, porque, al igual que el DVD, permitirá programar la misma película en versión original, doblada en catalán y en castellano en diferentes horarios del mismo día".
Con el proceso de digitalización en el que se encuentra el sector en Cataluña se podría "ir más allá de lo que propone la ley, pues el 100% de las salas digitales podrían disponer de las versiones originales, en castellano y en catalán".
En su opinión, el Gobierno catalán está poniendo el carro delante de los caballos: "Lo lógico es que el caballo de la digitalización tire del carro de la diversidad lingüística y no al revés, y además con este modelo proporcionaríamos una solución catalana a la cuestión".
El portavoz de los exhibidores no pudo cuantificar las pérdidas por el cierre -"varía según las salas, pues algunas tienen el lunes como día del espectador"-, y aseguró que "el paro no se hace en un lunes por una cuestión económica, sino para hacerlo coincidir con la gran fiesta del cine catalán, la gala de los Premios Gaudí".
En una conversación con el presidente de la Academia del Cine Catalán, Joel Joan, Tarrazón expresó la posición del gremio "en contra de la ley y a favor del cine y la industria cinematográfica catalana".
El gremio se muestra esperanzado en que "la ley cambie en el trámite parlamentario y que los grupos parlamentarios impongan el sentido común".
El presidente del gremio negó que el cierre patronal se haya hecho por presión de las multinacionales norteamericanas, las majors: "Este paro es de los exhibidores. Las majors pueden permitirse no traer películas, pero nosotros no nos lo podemos permitir".
Camilo Tarrazón ha criticado la ausencia de diálogo por parte del Departamento de Cultura, que no les ha llamado desde después del verano, ni siquiera cuando presentaron en diciembre su propuesta de una Red de Cines en Catalán, ha asegurado.
Respecto a las pintadas y pegatinas que aparecieron en las fachadas de algunos cines, Tarrazón comentó que respeta todas las opiniones "siempre que se hagan de manera correcta y que no se haga de manera injuriosa, como se ha hecho en algunas redes sociales, detrás de las cuales parece que está ERC".