ANA MENDOZA | MADRID
El escritor Javier Marías considera "muy grave" que en España, y en otros países del mundo, haya "una especie de afán prohibicionista generalizado" y la gente dirima "cada vez más sus diferencias a través de un juez".
"Parece como si la gente hubiera perdido la capacidad de arreglar diferencias entre sí, y algunas no son tan graves como para convertirse en asunto judicial", afirmaba Marías en una entrevista en la que habla del libro Los villanos de la nación, que agrupa sus artículos de tipo político y social.
En ese encuentro, en el que también se refirió a la reedición de sus novelas Corazón tan blanco y Mañana en la batalla piensa en mí, Marías se mostró preocupado por las consecuencias que la crisis económica está teniendo en España, pero "más grave aún" le parece esa "especie de pulsión hacia recortes de la libertad" que ve "desde luego en los gobernantes, pero también en buena parte de la sociedad".
Ese "afán prohibicionista generalizado" se nota, por ejemplo, en que "la gente quiere que todo esté regulado en la vida" y en que "todo el mundo está dispuesto a llevar a juicio al otro por cualquier tontería".
"Esto es muy preocupante. Y hay demasiada gente que, cosa que le molesta o le parece mal, tiene el afán de que se prohíba, en vez de no practicarla o no hacerla: estamos en contra de los toros, que se prohíban los toros; estamos en contra del tabaco, pues que se prohíba también", señala el escritor.
Al autor de Tu rostro mañana la situación actual le recuerda, "desde otro punto de vista", a lo que pasaba al comienzo de la Transición con las revistas eróticas, "que en vez de abstenerse de comprarlas ellos, querían que no existieran".
"Me parece muy preocupante que una serie de actitudes prohibicionistas, intolerantes, de recorte de las libertades, estén triunfando hoy en día bajo un disfraz de izquierdas, cuando toda la vida fueron propias de la derecha más recalcitrante", añade este escritor, cuya obra está traducida a 38 lenguas y publicada en 48 países.
Pero esta situación no se da sólo en España. Javier Marías dice que, "si uno se asoma a Italia, ese país que durante muchos años los españoles envidiábamos", ve que hay actitudes hacia los inmigrantes nada recomendables y que se están aprobando "leyes xenófobas".
"Con esas actitudes y con el tipo de leyes que están pasando ahora, dudo que a Italia se le hubiera permitido seguir en la Unión Europea hace diez o quince años", asegura.
En su opinión, si en España "nadie dice nada" sobre lo que pasa en Italia es porque, "en el fondo, a los demás no les parece tan mal".
"Paulatinamente, nos estamos aproximando a cosas que hace unos años habrían sido condenadas porque había una mayor conciencia de las libertades, de la tolerancia y de las necesidades de la gente desfavorecida", comenta preocupado Marías.