ANA MENDOZA | MADRID
La Biblioteca Nacional posee entre sus increíbles fondos piezas de gran valor, y algunas de las mejores se pueden contemplar en la exposición titulada Europa en papel, que se inauguró ayer y en la que se propone una reflexión sobre las principales señas de identidad europeas a lo largo de la Historia.
El códice del Beato de Liébana; una excelente edición de La Divina Comedia, de Dante Alighieri; un ejemplar recién restaurado del Tratado de estática y mecánica, de Leonardo da Vinci; un dibujo de Velázquez, grabados de Durero y Rembrandt y otros de Picasso, que rara vez se muestran, son algunas de las obras que ayudarán al espectador a comprender cómo ha evolucionado Europa.
Organizada por la Biblioteca Nacional y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales (SEC), la exposición se ha hecho coincidir con la presidencia española de la Unión Europea y con el XXV aniversario del ingreso de España como miembro de pleno derecho de la institución comunitaria. Estará abierta al público desde mañana y hasta el 6 de junio.
De seleccionar las piezas se han encargado los comisarios Carlos Martínez Shaw y Marina Alfonso Mola, y su objetivo ha sido, según dijo el primero al presentar la exposición a la prensa, "resaltar los valores fundamentales de lo que hoy representa Europa" a través de mapas, grabados, retratos, dibujos, libros, folletos, manifiestos, enciclopedias, carteles y partituras.
El resultado es, en opinión de la directora de la Biblioteca Nacional, Milagros del Corral, "un recorrido lleno de sugerencias y de mensajes positivos con respecto a esta Europa nuestra, que fue siempre un sueño y que se remonta al mito del rapto de Europa para llegar hasta nuestros días, con la construcción de la Comunidad Económica Europea y de la Unión Europea".
Durante siglos, en el viejo continente han convivido civilizaciones y culturas muy distintas, pero siempre "ha intentado mantener el deseo de toma de conciencia de sí mismo, de su significado en el entorno internacional y de su capacidad para generar una idea de unidad", y esa idea es la que pretende mostrar la exposición, afirma Corral en un texto introductorio del catálogo.
¿Qué es Europa? A esa difícil pregunta trata de responder la exposición, que recrea "la evolución de un continente que adquiere conciencia de sí mismo a partir del esplendor de la civilización grecorromana", añade Milagros Del Corral, especialmente satisfecha en este momento de "la aportación a través del papel" que la Biblioteca Nacional y la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales hacen a Europa con esta muestra.
Dividida en los cuatro períodos característicos de la historia continental -clásica, medieval, moderna y contemporánea- la exposición se articula en torno a las principales señas de identidad europeas.
Estas son: el proceso de afirmación de las libertades individuales, la consolidación de la democracia como fórmula de convivencia entre los europeos y entre estos y el resto del mundo, y la aceptación del pensamiento laico y racional como vía para el conocimiento.
La exposición refleja la transición entre la Europa Medieval y la Europa Moderna, y se representa con los "descubrimientos" de la época, junto a documentos como cartas náuticas o el libro de Marco Polo que "inspiró a Colón para el descubrimiento de América", precisó la comisaria.
Pero la belleza también está presente en esta muestra de la mano de los grabados de Miguel Ángel o la Cabeza de muchacha de Diego de Velázquez, uno de los pocos apuntes que realizó el maestro sevillano de un cuadro suyo.
Durante el recorrido también están presentes pensadores como Adam Smith y sus libro Los orígenes del capitalismo, clave en las teorías económicas de la actualidad, Diderot y su Enciclopedia, Voltaire y su Crítica del orden establecido, Rousseau o Montesquieu.
En este sentido, Marina Alfonso Mola apuntó que la Ilustración fue un "momento estelar" de la cultura europea gracias al nacimiento de los programas liberales.
Como dijo Xosé Luis García Canido, director de proyectos de la Sociedad Estatal de Conmemoraciones Culturales, la exposición "es compleja" porque trata de explicar qué es Europa. Ser europeo "es la búsqueda de algo, la búsqueda de una esencia, y esa búsqueda va por delante de lo que somos".
Y a explicar el concepto de Europa contribuye "una serie de mitos y de protagonistas que la van definiendo a lo largo de más de dos mil años". Muchos de ellos están reflejados en la exposición de la Biblioteca Nacional, que toma el hilo de una Europa histórica que adquiere conciencia de sí misma a partir de Grecia y Roma.
El proceso de cristianización de durante la Edad Media, el crecimiento del continente a partir de la Edad Moderna, y los grandes cambios que experimentó desde finales del siglo XVIII hasta desembocar en la época actual, con una Unión Europea formada por 27 países, son algunos de los hitos destacados de la exposición. Cierra la muestra La Europa de la Vanguardias: el triunfo de la creatividad, donde se exhiben los aguafuertes de Picasso, creados en 1910 para ilustrar un libro de Max Jacob, que aparecería en París al año siguiente.