La película Rabia, dirigida por Sebastián Cordero, recibió la Biznaga de Oro al mejor largometraje en el Festival de Cine de Málaga, según anunció ayer Ángela Molina, presidenta del jurado. Rabia, que relata la huida de un inmigrante tras la muerte accidental de su capataz y su lucha por un amor imposible, consiguió también los premios al mejor actor de reparto, para Álex Brendemühl, y a la mejor fotografía, para Enrique Chediak. Por su parte, el largometraje Bon appétit, de David Pinillos, ganó el premio especial del jurado; el de mejor actor, para Unax Ugalde, y el de mejor guión, para Pinillos, Juan Carlos Rubio y Paco Cabezas. El premio de la crítica fue para La vida empieza hoy, de Laura Mañá, y el del público para Héroes, de Pau Freixas. Marisa Paredes obtuvo el premio a la mejor actriz y Juana Macías, el de mejor dirección.