AGENCIAS | SANTIAGO
El 40% del dinero que mueven las industrias de la comunicación y de la cultura en Galicia procede directa o indirectamente de fondos públicos, según un estudio de la Fundación Caixa Galicia y la Universidad de Santiago de Compostela (USC). Así lo indicó ayer en rueda de prensa uno de los coordinadores del informe, Víctor Freixanes, quien explicó que El capital de la cultura. Un acercamiento a las industrias culturales de Galicia es fruto de un trabajo de unos tres años y que pretende abordar la cultura como "activo económico" y como un factor básico para la modernización de un país.
El informe indica que la Xunta gastó en cultura una media de 51 euros per cápita en 2007, siete euros más que en el conjunto del Estado, mientras que el gasto de la Administración autonómica liquidado pasó de 104,3 millones de euros en 2000 a 135 millones de euros en 2007.
Entre 2000 y 2007, más del 55% de los fondos públicos en materia cultural se destinaron a la promoción y difusión cultural, administración, servicios generales y política lingüística. Las actividades culturales representan aproximadamente el 2% del Producto Interior Bruto (PIB) gallego, frente a las medias estatal y europea, que se sitúan en el 3% y 5%, respectivamente.
Las industrias culturales en Galicia emplearon en 2008 a 26.000 personas, mayoritariamente en el sector privado, y registraron un incremento en el número de trabajadores de cerca del 44% entre 2000 y 2008, una cifra superior a Cataluña, País Vasco y Madrid.
En 2008 había 3.257 empresas culturales en Galicia, y en 2009 se sumaron otras 126 nuevas compañías dedicadas principalmente a actividades de creación, artísticas y espectáculos, así como al mundo audiovisual.
En cuanto al futuro, Freixanes citó la revolución tecnológica, a la que describió como un "gran desafío" para los agentes culturales, y la globalización, con la que "hay que ser capaces" de proyectar la producción cultural gallega de manera interna y de manera externa.
Como tercer desafío, el editor se refirió al capital humano y se mostró esperanzado en que la formación adquirida por los actuales universitarios se vea reflejada en los contenidos de los medios de comunicación, los libros, las artes plásticas y la música, entre otros. Para Freixanes, el cuarto reto se concreta en la necesidad de que los gobiernos fijen "políticas" culturales "estratégicas" a "largo plazo" y escuchen para ello "voces" del sector, si bien insistió en que el informe no propone ninguna "política cultural concreta".
Preguntado por los recortes presupuestarios de la Xunta, Freixanes comprendió la situación, pues si él fuese presidente priorizaría los servicios básicos y de asistencia frente a otras áreas, si bien apuntó que, de reducirse las partidas, habría que analizar el tipo de inversiones y concretar si se gastan, por ejemplo, en "fuegos de artificios".