JULIO ANDRADE MALDE
Concierto
Palacio de la Ópera
No es la primera vez que la escucha de una obra contemporánea suscita en mí una evasión hacia lugares imaginarios o imaginados. Hacia imaginarios universos inmensamente grandes, intergalácticos, irreales, poblados de seres fantásticos que emiten sonidos inauditos; y hacia imaginados mundos enormemente pequeños, aunque llenos de vida, como los contenidos en una simple gota de agua de un estanque, mundos reales aunque sea preciso utilizar un microscopio de fuerte aumento para contemplar los animálculos que allí desarrollan su existencia. Los sonidos hay que imaginarlos porque, la distancia en años luz, en un caso, y la condición de invisibles al ojo desnudo, en otro, nos impiden escucharlos. Pero esa misma imposibilidad favorece la asociación, mediante la fantasía, a una música determinada. Es el caso del concierto de Adès (nacido en 1971). Interesante sobre todo desde el punto de vista tímbrico, contiene además un segundo tiempo -acaso, el mejor- que permite crear tales asociaciones. Pareció gustar al público que aplaudió mucho; es posible que también comprendiese el esfuerzo del violinista ante partitura de enorme dificultad. Sería interesante escuchar su violín Carlo Bergonzi de 1736 en obras de carácter más lírico para apreciar su bello sonido, apenas entrevisto en ciertos pasajes en que Marwood creaba un variado colorido. En términos generales, pareció correcta la versión de la obertura del Carnaval romano. De lejos, Nowak tiene un cierto parecido con Berlioz. Me gustó mucho menos la versión de la sinfonía de Chaikovsky: brillante, pero muy ruidosa, con poca gradación entre los atronadores fortísimos y los pasajes suaves, sobre todo en los movimientos extremos. El segundo tiempo, llevado con excesiva lentitud; resultó pesado; y el tercero no siempre estuvo preciso. La hemos oído mejor aquí mismo y con esta misma orquesta.
Intérpretes: Anthony Marwood (violín). Orquesta Sinfónica de Galicia.
Dirección: Grzegorz Nowak.
Programa: Berlioz, obertura de 'El carnaval romano, opus 9'; Thomas Adès, 'Concierto para violín y orquesta': Chaikovsky, 'Sinfonía nº 4, opus 36'.