Horas antes del homenaje institucional que le rindió la Xunta en la Cidade da Cultura, Díaz Pardo ya había sido el protagonista de la Comisión de Educación e Cultura del Parlamento gallego. Allí, el director xeral de Patrimonio Cultural, José Manuel Rey, reafirmó el "compromiso" de la Xunta con su "singular legado". En concreto, se refirió a la incoación del expediente para declarar bien de interés cultural (BIC) los complejos del Castro de Samoedo y de Sargadelos, así como del Museo Carlos Maside.
Así se lo explicó al diputado socialista Francisco Cerviño después de que este le preguntase por el estado del expediente que, solo por el hecho de iniciarse, permite ya una protección de los bienes. Rey justificó que aún no esté incoado -pese a que la decisión se aprobó por unanimidad en diciembre de 2010- por la complejidad técnica. No obstante, la Xunta, señaló, "trabaja a destajo", pero con "disciplina", para proteger unos bienes cuya relevancia, incidió, "está fuera de toda duda".
Para Cerviño, este retraso significa que el Gobierno gallego "no hizo sus deberes" y, en cambio, sí promueva, dijo, homenajes "populistas" como el de ayer. En esa línea, el parlamentario censuró que Alberto Núñez Feijóo presuma de "buen gestor" pero no haya sido "capaz" de dar una buena noticia en este ámbito. Además calificó al titular de la Xunta de "reaccionario, populista e inútil" por utilizar, a su juicio, la figura del intelectual fallecido el pasado enero pero no proteger su legado. "Están muy bien los homenajes a alguien que lo merece, pero el verdadero homenaje es proteger el legado de Díaz Pardo", subrayó, porque "todo lo demás es cinismo político vacío de contenido". Para Cerviño la Xunta protagoniza un "intento de aprovechamiento de la figura del muerto convirtiéndolo en un icono que elimina lo molesto". Díaz Pardo, afirma, "pasará a la historia como un defensor de la memoria histórica de la Guerra Civil española y de la dictadura aunque el PP intente omitir esa cuestión".