CARLOS PALENCIA | MADRID
Una de las grandes obras de la literatura española del siglo XX, La familia de Pascual Duarte, de Camilo José Cela, llegó ayer a Madrid en una adaptación teatral "cruda y muy visceral, que no da respiro alguno al espectador", explicó su protagonista, Miguel Hermoso.
Se trata de la primera versión teatral que se realiza de esta obra escrita en 1942, un relato imprescindible sobre la España Negra y las pasiones elementales, de cuya conversión escénica se ha encargado el dramaturgo Tomás Gayo, para un montaje que dirige Gerardo Malla.
La viuda y titular de los derechos de La familia de Pascual Duarte, Marina Castaño, accedió a vendérselos a Gayo con la condición de que su estreno tuviese lugar antes de octubre de 2011, lo que sucedió el día 15 de ese mes en Castellón, tras un preestreno celebrado en la localidad madrileña de Torrejón de Ardoz.
Ahora, tras un periplo por 20 ciudades españolas, llega al teatro Fernán Gómez de Madrid, donde permanecerá hasta el 4 de marzo.
Miguel Hermoso argumentó ayer que "siendo sinceros, cuando el espectador acude a ver una función como esta, aunque sabe que está ante un clásico de la literatura, puede pensar que va a ser un tostón, una presunción que el montaje trata de eliminar desde el comienzo, con un desarrollo trepidante que busca atrapar en todo momento".