Un total de 407 obras de Pablo Picasso que van desde la escultura a la pintura pasando por los grabados, dibujos, cerámicas y fotografías podrán verse desde el próximo 5 de febrero de 2008 en el Museo Reina Sofía de Madrid, gracias al préstamo realizado por el Museo Nacional Picasso de París. La exposición permanecerá abierta hasta el 5 de mayo.

La galería parisina recibirá a cambio 3,5 millones de euros que destinará íntegramente a las obras de remodelación del edificio que alberga una de las colecciones más importantes del pintor malagueño, un palacete del siglo XVII situado en el corazón de París que se abrió como museo en 1985.

El acuerdo del préstamo fue firmado ayer en el museo Picasso por el ministro español de Cultura, César Antonio Molina, y su homóloga francesa, Christine Albanel. Ambos lo calificaron de "excepcional" al tratarse de un proyecto de una dimensión y una ambición "sin precedentes".

Se trata, en palabras de Molina, de una retrospectiva "única" que permitirá por primera vez que las obras procedentes del archivo personal del pintor se encuentren por primera vez frente a frente con las del Reina Sofía y, especialmente, con el Guernica.

"De este modo reuniremos, al menos simbólicamente, las dos almas de Picasso", ilustró el ministro de Cultura, quien destacó que la exposición va "más allá de lo puramente artístico y pictórico" y se enmarca en la que calificó de "excelente" relación bilateral entre España y Francia reflejada en la cooperación en el ámbito cultural.

La colección del museo Picasso de París cubre los principales periodos artísticos del artista y la muestra de Madrid permitirá realizar un verdadero repaso de su obra desde los años de juventud hasta sus últimas creaciones.

Las obras ocuparán unos 4.000 metros cuadrados y la mayoría se expondrán en la gran galería que alberga el Guernica. Se trata de la primera vez que las colecciones del Museo Picasso del periodo 1936-1945 se verán junto a la obra maestra del pintor malagueño.