REDACCIÓN | A CORUÑA
Sin embargo, el Milan saltó al campo únicamente con Inzaghi en punta a quien debía surtir de balones el holandés Clarence Seedorf. Las ausencias del trío de brasileños -Kaká, Ronaldinho y Pato- mermaron y mucho la capacidad ofensiva del conjunto milanista, que apenas logró acercarse al área del Cagliari. Además, Seedorf no conseguía adaptarse a su papel de enganche, estuvo muy impreciso e incluso recibió algún abucheo.
Ante este panorama, el Cagliari no dudó en estirarse y dispuso de alguna buena ocasión, con el joven Aquafresca en punta dando mucho trabajo a los defensas milanistas.
Hasta en tres ocasiones, el linier señaló inexistentes fueras de juego de los visitantes, que hubieran supuesto tres mano a mano con Abbiati. Tras el último de ellos, Seedorf se encontró con un balón muerto en el área del Cagliari para adelantar al Milan, esférico que llegó tras un empujón de Inzaghi a un defensa del equipo visitante que el colegiado no consideró falta.