AGENCIAS | MADRID
Con este título, el club vasco se sitúa a un único entorchado del récord conseguido por el Barcelona (siete campeonatos) en veintiséis años bajo el manto de la Asociación de Clubes de Baloncesto.
El Unicaja, que en la fase final de Zaragoza 2005 se anotó la Copa por primera vez en su historia, partió en el grupo de los supuestos animadores de la fase final madrileña y acabó en la prórroga sometido por los rivales que más han merecido proclamarse ganadores.
El Tau es el campeón de la Copa 2009 disputada en Madrid, donde había ganado el mismo título en 2006, después de tumbar a un rival de altos vueltos, a un cinco estrellas, a un bloque comandado por el rey de Copas, Aíto García Reneses.
El montenegrino Dusko Ivanovic logró la cuarta corona copera desde que la entidad alavesa le reclutó para impartir doctrina en los banquillos de la elite española.
Ivanovic ya suma cuatro Copas gracias a una sola canasta de diferencia, como colofón a un gran trabajo para imponerse a un rival que, pese a disponer de menos material humano por los problemas físicos de algún bastión -una lesión ha relegado a Carlos Cabezas a un papel de relleno cuando mejor se encontraba-, fue capaz de vaciarse hasta la prórroga.
El Unicaja resistió hasta que Pete Mickeal dictó la sentencia en una bandeja despejada de cualquier amenaza, producto de un buen movimiento colectivo de balón en la última posesión alavesa.
Al final del cuarto periodo, el base francés Jopeph Gomis premió la consistencia malagueña con el empate que prolongó el encuentro cinco minutos mediante una canasta doble (87-87). El Unicaja ofreció, de nuevo, la sabiduría de su técnico, Aíto García Reneses, para plantar cara en la final al mejor equipo, a día de hoy, en la ACB y, por extensión, uno de los mejores de la Euroliga.
De esta forma, el título pone rumbo a las vitrinas de Vitoria. El trofeo colectivo acabó en manos del bloque que más se lo ha merecido. Y a eso hay que añadir el galardón para el mejor jugador del torneo, el bosnio Mirza Teletovic, autor de veinte puntos en poco menos de 34 minutos de juego. La actuación de Teletovic se resume en uno de uno en tiros de dos; seis de doce triples y dos rebotes.
El irlandés Robert Archibald, que terminó con una valoración de treinta puntos, veinte más que el bosnio, gracias a sus dieciséis tantos -seis de diez en lanzamientos de dos, cuatro de cuatro en libres y trece rebotes (ocho de ataque)-, perdió la gloria personal y colectiva porque el Unicaja no pudo rematar el excelente baloncesto que exhibió de la mano de Reneses.