AGENCIAS | PARÍS
Alberto Contador negocia con el Astana la rescisión del año de contrato que le queda con el conjunto kazako porque su prioridad es dejarlo antes de que comience la próxima temporada.
El ciclista rechazó una oferta multimillonaria de su equipo para ampliar su contrato cuatro años más a razón de cuatro millones de euros por temporada.
La prioridad del ciclista es abandonar la entidad en la que ha militado las dos últimas temporadas y fichar por un equipo que lo sitúe como jefe de filas de cara al próximo Tour de Francia, y el dinero no parece que vaya a ser un factor determinante.
Los problemas que ha vivido en el pasado Tour, donde ha sentido que el equipo cuestionaba su liderazgo en favor de Armstrong, han convencido al ciclista para fichar por un equipo que lo considere un líder sin fisuras.
Contador tiene, entre otras, ofertas del Caisse d'Epargne y del Garmin, indicaron fuentes cercanas al ciclista. Fran, hermano y representante del corredor, negocia con el Astana las modalidades de rescisión amistosa del año de contrato que todavía le queda con la formación kazaka.
El equipo se ha activado para tratar de mantener al ciclista en sus filas, puesto que con la salida del director, Johan Bruyneel, y de Lance Armstrong, que se lleva a varios compañeros a su nuevo equipo, podría desaparecer si también pierde a Contador.
Al RadioShackdel tejano han anunciado ya su marcha Jarolav Popovych, Andreas Kloden, Gregory Rast y Haimar Zubeldia, mientras que Levi Leipheimer y Chris Horner, muy ligados al séptuple ganador del Tour, pueden hacerlo en breve.
El presidente kazako, Nursultán Nazarbayev, gran aficionado al ciclismo, ordenó que se trabajara para renovar a Contador.
Para ello puso a su yerno a los mandos de la formación ciclista y envió a Alexandre Vinokurov para proponer a Contador que se mantenga en el Astana.
Vinokurov fue el impulsor de la formación del equipo cuando hace tres años la operación Puerto se llevó por delante el Liberty en el que militaba.
El ganador de la Vuelta a España de 2006 puede volver a correr desde hace una semana, tras haber purgado una sanción de dos años de suspensión por haber dado positivo por una transfusión sanguínea en el Tour de Francia de 2007.