FERNANDO CASTÁN | ROMA
Los españoles Rafael Muñoz y Erika Villaécija se clasificaron ayer para las finales de los 100 metros mariposa y los 800 libre, respectivamente, en los Campeonatos del Mundo que se celebran en el Foro Itálico de Roma. Por su parte, Michael Phelps sumó su cuarta medalla, con un récord del mundo, al imponerse el equipo estadounidense en el relevo 4x200 metros libre, y es ya el nadador con más oros, tres, y una plata en Roma 2009.
Su compatriota Aaron Peirsol batió el récord del mundo de los 200 metros espalda en las semifinales de esta prueba, con un tiempo de 1:51.92, en la que el español Aschwin Wildeboer, que batió el récord de España, se clasificó quinto; la sueca Therese Alshammar hizo lo mismo en los 50 mariposa, también en las semifinales, con 25.07; y la alemana Britta Stefen superó el de los 100 libre en la final de esta distancia con 52.07.
El serbio Milorad Cavic rebajó otro de los récords mundiales de esta tarde en las series clasificatorias para la final de los 100 mariposa. En esta distancia el español Rafa Muñoz llegó a nadar por delante de Phelps, pero fue segundo por detrás del estadounidense y tercero de los que entraron en la final por detrás del norteamericano y el balcánico. El otro español de la distancia, Alex Villaécija, quedó fuera de la competición en la serie previa.
Cavic rebajó el mejor crono mundial en poder de Phelps desde el pasado 9 de julio en Indianápolis con 50.01 por 50.22, y, por lo tanto, el de Europa de Muñoz.
El catorce veces campeón olímpico entre los Juegos de Atenas 2004 y Pekín 2008 ganó la medalla de oro el primer día en el relevo del 4x100 libre, perdió ante el alemán Paul Biedermann en los 200 libre, en los que fue plata, y volvió a subir a lo más alto del podio el miércoles pasado en los 200 mariposa.
Ayer los estadounidenses batieron otro récord del mundo y demostraron que son los más fuertes, polémicas sobre los bañadores aparte.
Phelps, Ricky Berens, David Walters y Ryan Lochte, que venía de ser tercero en la final de los 200 espalda, marcaron 6:58.55 para mejorar la marca que Estados Unidos, con otro equipo, logró en Pekín hace once meses, 6:58.56.
La polémica del día llegó con las críticas de la heroína local, Federica Pellegrini, a sus compañeras del relevo 4x200, que fue cuarto en la final, porque nadaron "demasiado despacio".
Spagnolo; Filippi, oro en los 1.500 libre; y Caparnesse pasaron últimas en todos los giros hasta que Pellegrini estuvo a punto de coger a las británicas en la última serie.