M. G. | VIGO
Hace dos meses nació un sueño, un proyecto, una ilusión. Remeras del Club Remo Chapela, Samertolaméu y Cabo de Cruz apartaron su rivalidad en el agua y se embarcaron en una única trainera que ha sorprendido a propios y extraños en la Liga Euskotren, la apuesta femenina de la Liga ACT para la presente temporada.
El año pasado este proyecto empezó a tomar forma con la disputa de la Bandera de La Concha. Ganaron. Fue el primer paso de un camino que no ha sido nada fácil. "Al principio fue complicado porque empezamos a ciegas, pero es una gran satisfacción ver que nuestros esfuerzos tienen recompensa", dice Miriam Otero, una de las integrantes del equipo. Su compañera Marina Domínguez confiesa que al principio se le hizo "algo raro" remar en la misma embarcación con sus adversarias. "Estamos sorprendidas porque la adaptación fue perfecta. En un principio pensábamos que nos iba a costar adaptarnos las unas a las otras, pero todo fue muy bien y el ambiente en el equipo es muy bueno", añade.
Tres clubes rivales han unido esfuerzos e intereses para relanzar el remo femenino. No sin cierta polémica. "Se nos llamó selección gallega e incluso en alguna clasificación venimos como Galicia pero en realidad no somos una selección, somos la unión de tres clubes: Chapela, Samertolaméu y Cabo", explica el entrenador Marco Antonio Castelao. "Nosotros insistimos en que nuestro nombre es SD Rías Baixas", comenta.
Todo empezó cuando Cabo recibió el pasado año una invitación para competir en La Concha, que es una regata privada. No tenía suficientes tripulantes femeninas para completar una embarcación y recurrió a Chapela y Meira. Formaron un equipo con el que se impusieron en una prueba mítica, especial, del remo. Galicia tenía potencial y había que aprovecharlo. "Cuando la ACT decidió apostar este año por el remo femenino nos dimos cuenta de que era una oportunidad que no podíamos desaprovechar", explica el técnico Castelao.
"Estuvimos muy encima de la Federación, tuvimos reuniones pero no llegó a cuajar nada. Se acababan los plazos y decidimos unirnos entre nosotros tres y sacar el proyecto adelante. Se creó una nueva sociedad, SD Rías Baixas, y nos lanzamos a la aventura. Ahora hasta tenemos a Rianxeira como patrocinador", explica Covelo. Al principio la Liga Euskroten nació como una liga de selecciones, pero las embarcaciones cántabras también tuvieron problemas y acabó siendo una liga de clubes.
Tras dos meses de vida el balance para esta embarcación gallega no puede ser mejor. "Hemos ganado cinco de las seis regatas disputadas. La gente nos decía que íbamos muy sobrados, pero no ha sido tan fácil. Tuvimos suerte y hemos sabido adaptarnos a las condiciones del mar", cuenta el técnico, que confiesa que "fui el primer sorprendido cuando el pasado domingo nos dijeron que ya habíamos sentenciado el título. No sabía ni cuántos puntos llevábamos. El objetivo era ir regata a regata, mejorando día a día. El título no era el objetivo porque nos juntamos únicamente con la idea de fomentar el remo femenino", concluye.