JOSE PALACIO | RIBADESELLA
El cántabro Julio Martínez parece no tener límites en el Sella. Ayer, haciendo pareja con el asturiano Miguel Fernández Castañón logró su undécimo triunfo en el Descenso en doce participaciones, además de bajar en cinco minutos el récord de la prueba. Después de conseguir cuatro victorias acompañado de Rafa Quevedo, y otras cuatro con Emilio Merchán, obtuvo una con Manolo Busto y otra con Javier Hernanz -la pasada edición- en la que ambos batieron en 21segundos el récord establecido en 1988 por los australianos Jacoby y Andersson, dejándolo en 1 hora 06 minutos y 15 segundos.
Julio Martínez y Miguel Fernández Castañón, favorecidos por el aumento del caudal del río debido a las lluvias de los últimos días, pulverizaron ese registro en cinco minutos menos, estableciendo un tiempo de 1:01.14, un récord que seguro permanecerá durante bastantes años en la historia del Sella. El segundo puesto fue para la pareja asturiana Manolo Busto y Milín Llamedo a 2.08 de los vencedores, mientras que los argentinos Nestor Pinta y Marti Mozzicaffredo completaron el podio de esta edición a 2.10.
Suerte en el sorteo
Julio Martínez y Miguel Castañón eran los rivales a batir. Al excelente palmarés del cántabro y su gran conocimiento del río se unió en esta edición su privilegiada posición. Les tocó el primer puesto en el sorteo de salida y no lo desaprovecharon. Desde la salida su dominio fue incuestionable. Con un ritmo muy alto y constante -llegando a las cien paladas por minuto- comenzaron muy pronto a abrir diferencias con el resto de embarcaciones.
Por detrás, se formó un grupo perseguidor en el que figuraban los navarros Alejandro del Val y Felipe Besada, los surafricanos Stott-Ryan, los extremeños Fausto y Julio Moreno, Manolo Busto y Milín Llamedo y los argentinos Pinta-Mozzicaffredo.
Diferencia insalvable
En la Pasarela de Fuentes, en el kilómetro 4,5 de la prueba, la diferencia de la pareja Martínez-Castañón sobre sus perseguidores era ya de 21 segundos, lo que ponía muy difícil cualquier intento de remontada. Esa diferencia fue aumentando poco a poco y en el puente de Toraño, a 12,5 kilómetros para la línea de meta era de 45 segundos sobre Busto-Llamedo y los argentinos Pinta-Mozzicaffredo, que ya se habían quedado solos en la persecución de Martínez-Castañón. Por ese punto, pasaron en 22 minutos justos, con lo que parecía claro que iban a superar con claridad el récord de la prueba.
Con una distancia insalvable por delante, Busto y Llamedo y los argentinos Pinta-Mozzicaffredo, comenzaron a darse relevos para mantener la ventaja que tenían con sus perseguidores, conservar el podio y jugarse el segundo puesto en el sprint de la ría.
En el puente de Llovio Martínez y castañón pasaron con un tiempo de 48-19, superando en más de tres minutos el de la pasada edición que estaba en 51-40. El récord estaba ya anunciado en ese momento y sólo faltaba conocer en cuanto iban a superarlo. Al final dejaron el registro en 1:01.14, cinco minutos y un segundo menos que en el anterior establecido también por Julio Martínez con el asturiano Javier Hernanz.
Por detrás, la emoción estaba en saber quien ocuparía el segundo puesto en la meta de Ribadesella, que se decantó para la pareja asturiana Manolo Busto y Milín Llamedo, en tanto que los argentinos Pinta-Mozzicaffredo ocuparon la tercera plaza en la clasificación.