ROBERTO MORALES | SKOPJE (MACEDONIA)
La selección española, de luto por el fallecimiento de Daniel Jarque, inicia una nueva etapa en Macedonia, donde, además de engrosar las arcas con un buen puñado de euros gracias a su condición de campeona de Europa, olvida la Copa Confederaciones para retomar la ilusión de cara al Mundial 2010.
Tras ceder el primer puesto del ránking FIFA a Brasil, por el tropiezo en las semifinales de la Confederaciones contra Estados Unidos, España retoma el pulso en Macedonia, midiendo fuerzas ante la selección número 53 del mundo. Ante un combinado que está cerca de firmar el mayor hito de su historia, con posibilidades de clasificarse para el Mundial de Suráfrica.
El duelo sirve a las dos selecciones como preparación para los partidos de clasificación inmediatos. España puede certificar el 5 y 9 de septiembre su pase de forma matemática para la cita futbolística más prestigiosa. Se medirá a Bélgica y Estonia (en A Coruña y Mérida). Macedonia, por su parte, tiene a la vuelta de la esquina una cita histórica. Se juega en Glasgow, con Escocia, el segundo puesto de su grupo, el 9.
No hay amistosos para Vicente del Bosque, seleccionados español. Lejos de dar descanso a los fijos y probar con nombres que maneja en una amplia lista, solo la presencia de Ignacio Monreal es novedad. El lateral del Osasuna es uno de los candidatos a ocupar la zona de más necesidad de la roja, el costado izquierdo, donde Joan Capdevila es, hasta la fecha, único e insustituible.
Pero el seleccionador huye de enfrentamientos y piques con los clubes. Anuncia que no forzará a jugadores cansados de largos viajes, como los del Madrid y Barcelona, a los que dosificará.
España tiene tres ausencias de jugadores básicos en su esquema. No estará Sergio Ramos en defensa, por una tendinitis, ni dos ausentes en la Confederaciones a los que la roja echó en falta: Marcos Senna y Andrés Iniesta.
La corta preparación de pretemporada, los largos viajes de varios internacionales y las bajas, conducen a Del Bosque a elegir a última hora el equipo titular. Todo hace indicar que mantendrá la base de la Confederaciones. En defensa Arbeloa cubrirá la ausencia de Ramos y Cesc Fábregas es el favorito para hacer lo propio con Iniesta.
La tristeza y el dolor se extiende en el grupo de internacionales españoles por la muerte de Jarque. Le dedicarán un sentido homenaje repitiendo emotivos gestos que hace dos años fueron destinados a Antonio Puerta. Antes de un emotivo minuto de silencio, saltarán al campo todos con la camiseta de España, el dorsal 21 y el nombre del capitán del Espanyol.
Para la selección de Macedonia el partido amistoso ante España representa un gran reto y la mejor forma de poner a prueba su juego ante el regreso de los decisivos partidos de clasificación para el Mundial 2010.
"Este es para nosotros un verdadero reto para comprobar nuestras estrategias y la forma de juego con acciones correctas y precisas. Es conocida la calidad de la selección española", declaró el técnico macedonio, Mirsad Jonuz.
"No hay mejor motivación que jugar con la selección española", sentenció por su parte el delantero Goran Pandev. "Pero no nos preocuparemos mucho por el resultado y su juego. Estamos preparados para dar nuestro máximo y creo que va a ser un buen partido", añadió.
El encuentro llega con motivo del centenario del fútbol en Macedonia, pequeño país ex yugoslavo de dos millones de habitantes que en 1994 entró a formar parte de la FIFA.
Será la primera ocasión en que España juegue en Skopje y el tercer enfrentamiento entre ambas selecciones. No se cruzan desde 1996, cuando, camino de la Eurocopa, España ganó los dos encuentros (0-2 y 3-0).
La llegada de la campeona de Europa ha desatado pasión en Macedonia. Se espera el encuentro con gran entusiasmo, ya que son sobre todo populares en el país los partidos de la Primera División española, que transmiten con regularidad la televisión nacionales.
Numerosos aficionados se agolpan desde hace días en las taquillas para comprar las entradas, pero poco ha faltado para que una situación con posible falsificación se convirtiera en un escándalo.
La Federación de Fútbol de Macedonia (FFM) tuvo que retirar y volver a emitir 17.000 entradas por sospecha de falsificación, después de que sólo dos personas hubieran comprado el viernes 15.000, casi la mitad del aforo del estadio de la capital macedonia.